
Rescatada de convertirse en chatarra en los años noventa, la emblemática máquina Vulcan Foundry fue restaurada por el Ferroclub Escalada. En su prueba más exigente hasta la fecha, alcanzó los 80 km/h rumbo a Dolores y desató el entusiasmo de cientos de vecinos a lo largo del trazado.
El sonido inconfundible del vapor y el silbato de época volvieron a adueñarse de las vías de la zona sur del Gran Buenos Aires y del interior bonaerense. La locomotora Vulcan Foundry 12E N3925, bautizada popularmente como «La 39 Grande», completó con éxito un exigente recorrido de prueba de más de 190 kilómetros entre Remedios de Escalada y la ciudad de Dolores.
La travesía, llevada adelante por los voluntarios e ingenieros del Ferroclub Escalada, no solo representó un hito en la preservación del patrimonio histórico argentino, sino que demostró la plena vigencia mecánica de esta máquina fabricada en Inglaterra en 1927.
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Un trayecto a más de 80 km/h y con apoyo comunitario
La formación a vapor utilizó la infraestructura de la traza principal que conecta Buenos Aires con Mar del Plata. Salió desde el taller central en Remedios de Escalada y cruzó puntos clave como Temperley, Alejandro Korn, Coronel Brandsen, Chascomús, Lezama y Castelli, antes de hacer su ingreso triunfal en Dolores.
Durante el viaje, la locomotora del tipo Pacific no solo mantuvo un andar firme, sino que alcanzó picos de velocidad superiores a los 80 kilómetros por hora, sorprendiendo a los habitantes de las distintas localidades que se agolparon en pasos a nivel y andenes para tomar fotos y registrar el histórico paso.
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La travesía requirió además una logística técnica precisa:
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Parada en Coronel Brandsen: Se realizó el primer reabastecimiento de agua para mantener la presión de la caldera.
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Asistencia en Lezama: Ante la inoperatividad del tanque ferroviario local, el cuerpo de bomberos de la zona colaboró activamente en la provisión de agua para la máquina.
Del riesgo de desguace
El presente glorioso de «La 39 Grande» dista mucho de su estado hace tres décadas. En 1993, la locomotora yacía abandonada en la localidad de Lobos, fuera de servicio y a punto de ser vendida como chatarra o desguazada.
Fue allí cuando el Ferroclub Escalada intervino para rescatarla e iniciar un complejo trabajo de ingeniería inversa y reparación artesanal. Las tareas abarcaron desde la reconstrucción total de la caldera y la restauración integral de la cabina de mando, hasta el reacondicionamiento mecánico de sus sistemas de tracción.
Tras su ansiado reestreno en vías en julio de 2025, la formación había realizado ensayos progresivos hacia Brandsen y Chascomús. El arribo a Dolores marca el trayecto más largo concretado hasta la fecha y abre el camino para autorizar viajes turísticos e históricos de mayor distancia en el futuro.






























