
Tras casi un año de investigaciones e escuchas telefónicas, la Policía Bonaerense desplegó 30 allanamientos en simultáneo en distintos puntos del conurbano. Hubo 11 imputados, secuestro de armas, vehículos y autopartes en un desarmadero.
Un contundente golpe a la delincuencia organizada fue asestado por efectivos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, quienes lograron desarticular una peligrosa estructura criminal dedicada a cometer robos bajo la modalidad de entraderas y delitos vinculados al robo y desguace de vehículos. La investigación derivó en la imputación por Asociación Ilícita en Concurso Real con Múltiples Robos Agravados.
El caso, conducido por la Dirección de Investigaciones de Delitos Federales de Esteban Echeverría —dependiente de la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado—, comenzó a gestarse en septiembre de 2024. A lo largo de casi un año de tareas de inteligencia criminal, seguimientos de campo, entrecruzamiento de datos digitales y la intervención de 25 líneas telefónicas, los investigadores lograron descifrar el modus operandi de la banda y delimitar los roles de cada integrante.
Múltiples allanamientos en el Conurbano
Con el voluminoso compendio de pruebas reunido, la Justicia ordenó 30 allanamientos simultáneos realizados el pasado 11 de agosto. Los operativos se extendieron por diversas localidades estratégicas, incluyendo San Martín, San Fernando, Vicente López, La Matanza, Villa Celina (barrio Las Achiras), Isidro Casanova, San Justo y Lomas de Zamora.
Entre las locaciones inspeccionadas, la fuerza policial irrumpió en un establecimiento clandestino dedicado a la compactación de automóviles, donde se incautaron numerosas autopartes listas para su comercialización ilegal.
Como saldo general del despliegue, las autoridades detuvieron a siete personas (seis hombres y una mujer) con orden previa, mientras que otras cuatro fueron aprehendidas (dos hombres y dos mujeres). En tanto, las fuerzas de seguridad mantienen un operativo activo para dar con el paradero de un último integrante que permanece prófugo.
Arsenal, tecnología y logística delictiva
El material secuestrado durante los registros dejó al descubierto la alta capacidad logística y el nivel de peligrosidad con el que operaba la organización:
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Armamento y municiones: Tres pistolas calibre 9 mm con 50 municiones, una pistola calibre .45 con cargador y seis cartuchos, además de un kit de conversión tipo Roni para transformar pistolas cortas en armas de mayor precisión.
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Herramientas de irrupción: Picanas eléctricas, barras de fuerza, barretas, guantes de trabajo y prendas de ocultamiento facial utilizadas para concretar las entraderas.
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Tecnología y comunicaciones: Un drone empleado presumiblemente para la inteligencia previa de las viviendas y 20 teléfonos celulares.
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Vehículos y autopartes: Dos motocicletas (una con pedido de captura), una camioneta pick-up, dos automóviles recuperados, un block de motor, autopartes con pedido de secuestro y ocho chapas patente robadas.
Todos los detenidos y los elementos incautados quedaron a disposición de las autoridades judiciales correspondientes para el avance de la causa procesal.






























