
En diálogo con Sin Retorno Streaming, Silvia Saravia pidió postergar las internas, rechazó las reelecciones indefinidas de los intendentes y expuso una dramática radiografía del ajuste en la Provincia: «El 86% de los hogares sufre estrés económico».
La dirigenta nacional de Libres del Sur, Silvia Saravia, pasó por los micrófonos del programa Sin Retorno Streaming y dejó definiciones de fuerte impacto político de cara al armado de la oposición frente al Gobierno de Javier Milei. Con la mirada puesta en la construcción de una alternativa para los próximos turnos electorales, la referente social pidió deponer las discusiones internas y propuso la confluencia de un amplio espectro de sectores. Además, respaldó los datos del reciente informe territorial de su espacio que expone la cara más cruda de la crisis económica en el territorio bonaerense.
«Al modelo de Milei hay que echarlo al basurero de la historia, y para eso hay que construir un gran frente donde primen las coincidencias por encima de las disidencias», disparó Saravia. Al profundizar sobre los alcances y protagonistas de esa arquitectura política, la dirigenta ubicó a todas las fuerzas del espacio nacional, popular y progresista, abriendo incluso las puertas a sectores del radicalismo orgánico ajenos al oficialismo.
Al ser consultada sobre si el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, debería encabezar dicha coalición, Saravia no dudó: «Es un gobernador que se plantó con un posicionamiento muy claro y confronta fuertemente con Milei, no solo desde lo discursivo sino desde sus políticas, a pesar de comandar la provincia más desfinanciada por la Nación. Bien podría ser él quien encabece, aunque todavía falta y el desafío inmediato es consolidar la unidad».
Límites al macrismo y distancia de la izquierda tradicional
Durante la entrevista, Saravia marcó con nitidez las fronteras del armado opositor. Descartó de plano cualquier acercamiento con el espacio de Mauricio Macri: «La derecha ve el deterioro en la imagen de Milei por las consecuencias de sus políticas e intenta generar una alternativa, pero es una opción para los sectores de poder, no para el pueblo. Con Macri sabemos perfectamente qué pasa; ya nos endeudó hasta la manija».
Por otra parte, se mostró escéptica con respecto a una confluencia con el Frente de Izquierda, a pesar de la buena imagen de figuras como Myriam Bregman. «Históricamente hemos compartido frentes con la izquierda, pero hoy no los vemos con voluntad de ampliar. Al contrario, los vemos encerrados en disputas internas que no aportan a la urgencia actual de generar una alternativa real de gobierno», fustigó.
Para dirimir los liderazgos de este megacorredor opositor, defendió el uso de las urnas: «Reivindicamos firmemente la herramienta de las PASO para resolver lo que a veces el diálogo no puede».
El debate por las reelecciones de los intendentes
Saravia también se metió de lleno en la polémica instalada en la Legislatura bonaerense sobre dar marcha atrás con la ley vigente y permitir las reelecciones indefinidas para los jefes comunales. Al respecto, la postura de Libres del Sur fue tajante: «No nos parece oportuno modificar la legislación actual. Cambiar las reglas del juego según la conveniencia de cada oportunidad electoral le quita seriedad a la política. Hay que dar un debate mucho más profundo sobre cómo fortalecer la participación y garantizar la renovación de la dirigencia».
Radiografía del ajuste: «Platos vacíos y tápers en los comedores»
Como telón de fondo de la discusión política, Saravia fundamentó la urgencia de cambiar el rumbo económico basándose en el crítico informe elaborado por Libres del Sur junto al Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci) (ver nota Radiografía del ajuste: el 77% de las familias bonaerenses se privó de alimentos básicos por falta de dinero y endeudamiento).
El estudio revela que el 86% de los hogares de la provincia de Buenos Aires sufre «estrés económico mensual» debido al endeudamiento y la insuficiencia de ingresos, mientras que el 77% de las familias directamente debió privarse de la compra de alimentos básicos.
«Es una radiografía muy dolorosa que vemos día a día en los barrios. Personas que antes colaboraban con donaciones para nuestros comedores, hoy se acercan a pedir ayuda porque no llegan a fin de mes», detalló la dirigenta, agregando que la crisis golpea de forma transversal a jubilados, desocupados y trabajadores registrados. «El otro día en Ezeiza nos contaban que hasta los enfermeros van con el táper a buscar comida a los merenderos».
Finalmente, Saravia vinculó de manera directa la crisis alimentaria con el deterioro de la salud pública y el congelamiento de los ingresos. «Según los cálculos del Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), el Salario Mínimo, Vital y Móvil debería ser hoy de 2.800.000 pesos para cubrir lo que dicta la Constitución. Al estar casi ocho veces por debajo de eso, condena a la población a alimentarse mal, enfermarse y padecer la falta de entrega de medicamentos esenciales como la insulina», concluyó.


































