Terror en Ezeiza: con un BMW y un encapuchado, intentaron secuestrar a dos mujeres en la misma cuadra

Ocurrió de madrugada en la zona de Dorrego y Pravaz. Las víctimas se salvaron gracias a sus gritos y a la solidaridad vecinal. Hay máxima alerta en el barrio y fuerte reclamo por seguridad.

La madrugada del Conurbano Sur volvió a ser escenario de una secuencia de terror que, de milagro, no terminó en tragedia. En la localidad de Ezeiza, un delincuente encapuchado que se movilizaba como acompañante en un auto de alta gama intentó secuestrar a dos mujeres con una diferencia de apenas unos minutos y en la misma cuadra. Ambas situaciones quedaron registradas por las cámaras de seguridad del barrio.

El raid delictivo ocurrió alrededor de las 4:30 de la mañana en la intersección de las calles Dorrego y Pravaz. A esa hora, el silencio de la zona se vio quebrado por los gritos desesperados de auxilio de las víctimas, quienes lograron resistir los ataques gracias a la rápida reacción de los vecinos y a la aparición providencial de un automovilista.

La misma cuadra, dos objetivos

Según informaron fuentes vecinales y quedó constatado en los videos que ya circulan en las redes, el modus operandi del atacante se repitió en cuestión de instantes:

  • Primer intento: El vehículo, un BMW conducido por un cómplice, frenó su marcha a mitad de cuadra. De él descendió un hombre encapuchado que fue directamente a interceptar a una mujer que se encontraba esperando el colectivo para ir a trabajar. El agresor intentó meterla por la fuerza dentro del auto, pero los gritos desesperados de la víctima alertaron al vecindario. La aparición repentina de otro coche por la bocacalle obligó al atacante a desistir, subirse al BMW y escapar a toda velocidad.

  • Segundo intento: Lejos de abandonar la zona, las cámaras registraron cómo, minutos después, el mismo sujeto interceptó a otra joven que caminaba sola en dirección a su domicilio. Repitiendo la maniobra, el encapuchado intentó capturarla, pero la resistencia de la chica y la intervención de los vecinos de la cuadra lograron frustrar el rapto una vez más.

“Hace dos meses me abrieron la cabeza a culatazos para robarme en este mismo lugar”, relató con indignación una de las mujeres afectadas, exponiendo que la zona se encuentra completamente desprotegida y que ya venían sufriendo episodios de extrema violencia.

“Chicas, no anden solas”: el crudo descargo de una de las víctimas

Tras la dramática e intimidante experiencia, una de las jóvenes utilizó sus redes sociales para difundir lo ocurrido, alertar a la comunidad y dejar una dolorosa reflexión sobre la realidad cotidiana de las mujeres en el Conurbano a la hora de salir a la calle:

“Chicas, no anden solas. No saben si un día normal en el que van a trabajar pueden volver con vida. Es tristísimo tener que vivir alerta todo el tiempo del exterior por culpa de la poca seguridad que existe”.

Tras los graves episodios, las mujeres del barrio comenzaron a organizarse para visibilizar el reclamo y exigir mayor presencia policial, patrullajes preventivos en los horarios de ingreso y egreso laboral, y el correcto funcionamiento de las alarmas vecinales en una zona que, afirman, «se convirtió en una boca de lobo».

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