
Con la presencia de Karina Milei y la conducción de Sebastián Pareja, el oficialismo abrió un bunker clave para operar en los 135 municipios. En paralelo, los sondeos muestran un amedrentamiento en la intención de voto que empuja la confluencia con el PRO y posiciona a Diego Santilli en la carrera por la gobernación.
En un paso estratégico para consolidar su estructura partidaria en el principal distrito electoral del país, La Libertad Avanza (LLA) formalizó la apertura de un nuevo centro de operaciones dedicado exclusivamente a la Provincia de Buenos Aires.
El corte de cinta contó con la participación central de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el referente del armado bonaerense, Sebastián Pareja. Aunque la sede física está emplazada en el barrio porteño de San Telmo, desde la conducción explicaron que la locación fue seleccionada por su accesibilidad geográfica para los dirigentes, militantes y equipos técnicos que se desplazan a diario entre el Conurbano, el interior bonaerense y la Capital Federal.
El nuevo espacio, equipado con áreas de capacitación y salas de trabajo, funcionará como la usina política desde donde la fuerza oficialista busca coordinar las acciones en los 135 municipios de la provincia, con la meta fijada en el fortalecimiento de la militancia de base y la fiscalización.
La estrategia detrás del armado: encuestas a la baja y el «factor Santilli»
La aceleración en la apertura de locales propios y la búsqueda de ordenamiento territorial no se dan en un vacío. Responden, en gran medida, al impacto que el ajuste económico, el aumento de tarifas y la recesión vienen mostrando en las últimas encuestas de opinión pública, donde la marca «pura» de La Libertad Avanza evidencia un desgaste en el electorado bonaerense.
Ante este escenario, en la conducción libertaria entienden que el sello oficialista por sí solo ya no alcanza para garantizar un triunfo en un distrito que no cuenta con balotaje y se define por un solo voto. Es en este tablero donde la figura del jefe de Gabinete nacional Diego Santilli cobra un volumen determinante.
El propio armador bonaerense, Sebastián Pareja, reconoció abiertamente en el marco del evento que Santilli es un dirigente que «está encaminándose» a posicionarse como una alternativa sólida para encabezar la propuesta opositora en la Provincia.
La eventual candidatura de Santilli busca resolver dos falencias claves para el oficialismo nacional en suelo bonaerense: aporta un alto nivel de conocimiento y gestión valorado por la clase media, al tiempo que permite abroquelar el voto del PRO para evitar la dispersión de la oferta electoral frente al oficialismo provincial. De este modo, la inauguración de la sede no solo marca el punto de partida del despliegue territorial de LLA, sino también el inicio de una etapa de pragmatismo político orientado a retener el techo del voto anti-K.
































