
Integrado por 80 dirigentes entre los que se encuentran intendentes, legisladores y concejales de toda la provincia, el espacio interno pegó el portazo y lanzó duras críticas . Denuncian un «partido chico» negociado entre cúpulas.
La mesa interna de la Unión Cívica Radical (UCR) en la Provincia de Buenos Aires volvió a saltar por los aires. A través de un duro documento emitido bajo el lema «Construir desde las bases», la corriente opositora conformada por intendentes, legisladores bonaerenses, diputados nacionales, concejales y consejeros escolares oficializó su decisión política de no reconocer la legitimidad de las futuras autoridades de la Convención Provincial y vaciar el máximo órgano deliberativo del partido en el distrito.
El detonante del conflicto es el quiebre de la mesa de diálogo que se había conformado apenas tres meses atrás para ordenar la vida institucional del radicalismo bonaerense. Desde Construir, sector identificado con Pablo Juliano, acusan directamente a la cúpula partidaria de dinamitar los acuerdos de integración para replegarse sobre una estructura cerrada y negociada en escritorios.
Fuego directo al acuerdo Lousteau – Abad
El documento apunta sin atenuantes contra las dos figuras centrales del esquema de poder radical: el presidente del Comité Nacional, Martín Lousteau, y el senador nacional por la provincia de Buenos Aires, Maximiliano Abad.
«Al acuerdo Lousteau-Abad no les simpatiza la posibilidad de que asomen nuevas voces en el radicalismo de la Provincia. Los encargados de conducirlo rompieron esa apertura y volvieron a apostar a un partido chico y cada vez más alejado de la posibilidad de representar una opción de cara a la gente.»
— Documento Oficial «Construir desde las bases»
Desde el espacio disidente remarcan la contradicción entre la dirigencia centralizada y el peso real de los referentes territoriales que «ponen la cara todos los días frente a sus comunidades». En ese sentido, sostienen que «la UCR no tiene dueños» y que no puede reducirse a repartos de cargos entre unos pocos dirigentes.
Estrategia de «tercera vía» y autonomía electoral
Más allá del plano orgánico, la jugada de Construir encierra un fuerte posicionamiento de cara al mapa electoral bonaerense. Al desconocer la mesa de conducción provincial, el sector anticipa que saldrá a buscar su legitimidad «en los militantes y afiliados de toda la provincia», con la meta de consolidar una alternativa política propia.
En el cierre del comunicado, plantean una postura de doble oposición: construir un proyecto bonaerense autónomo que no «caiga en los populismos gobernantes de la provincia y el país», marcando cancha tanto frente al oficialismo provincial de Unión por la Patria como al gobierno nacional de La Libertad Avanza.
Con este portazo, el radicalismo de la Provincia de Buenos Aires ingresa en una etapa de alta volatilidad que amenaza con impactar en la dinámica de los bloques parlamentarios en la Legislatura bonaerense y en los concejos deliberantes locales.

































