
El escritor, docente y vecino de Almirante Brown registró una patente innovadora en el INPI que desafía la lectura lineal y transforma al lector en coautor. Mañana viernes 7 de agosto, el Honorable Concejo Deliberante distinguirá su obra, que ya proyecta su aplicación pedagógica en escuelas y talleres del distrito.
La poesía y la docencia suelen habitar senderos que tardan en encontrarse, pero que, cuando se cruzan, trazan un destino transformador. La trayectoria de Pablo Andrés Rial es un testimonio vivo de esa convergencia. Nacido y criado en Longchamps, ex trabajador de fábricas y empresas durante más de dos décadas, graduado de la Licenciatura en Administración en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ) y actual docente en las aulas del conurbano bonaerense, Rial ha logrado sintetizar su vocación comunitaria y su sensibilidad lírica en una invención sin precedentes: el «Libro con Alas».
Se trata de un formato editorial interactivo, registrado ante el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI), que rompe con la estructura pasiva y tradicional del libro impreso. Mañana, viernes 7 de agosto, el Honorable Concejo Deliberante (HCD) de Almirante Brown sellará un hito para la literatura local al declarar formalmente este desarrollo de Interés Cultural, reconociendo no solo el genio creativo del autor, sino también el incalculable valor pedagógico y social de su propuesta.

Raíces en Longchamps: Un territorio impreso en la memoria y los versos
Para comprender el origen de esta innovación es necesario remontarse a las calles y espacios culturales de Longchamps, el territorio entrañable que constituye el epicentro creativo de Rial. Su vocación literaria despertó tempranamente, a los doce años, bajo el cobijo familiar y la complicidad de su hermano mayor, Sergio, también poeta.
«Él me fue dando a conocer autores como Baudelaire, Rimbaud, Rilke y Bécquer, entre otros», evoca el escritor sobre aquellos primeros años de formación y descubrimiento.
En esa etapa germinal, la dupla de hermanos dio sus primeros pasos publicando sus creaciones en el diario impreso Participar, un medio de distribución local que marcaba el pulso de la comunidad. La Biblioteca Atahualpa Yupanqui, presidida por Cristina Bustillo, se transformó en el refugio natural donde Rial conoció a la comunidad artística de la zona.
«Longchamps es parte de lo que soy y el lugar donde transcurren mi infancia y mi adultez. No es solo una localidad para mí, sino vida en movimiento constante y, también, un sitio donde, en ocasiones, la muerte tiene su lugar. Absolutamente todas mis obras escritas hasta el momento fueron creadas en Longchamps, estando en sus plazas, conociendo a su gente y caminando sus barrios», afirma con convicción.
Esta pertenencia geográfica e identitaria se mantiene inalterable: su producción más reciente, un poemario aún inédito, fue concebida íntegramente de forma cotidiana en la plaza Carola Lorenzini, ubicada en el barrio Doña Sol de Longchamps.
La génesis de «Libro con Alas»: Desarmar la solemnidad para recuperar al lector
El «Libro con Alas» nació de una profunda inquietud estética y comunicacional. Impulsado por un análisis crítico sobre las dinámicas de lectura contemporáneas, Rial comenzó a cuestionarse las razones por las cuales la poesía suele provocar cierta distancia o apatía entre el público general.
«Más allá de los prejuicios y de la idea instalada en el imaginario colectivo, puede que parte de la responsabilidad recaiga en los propios poetas, quienes, en el afán de complejizar sus versos, abundan en artificios innecesarios y se alejan de la sencillez, que también puede ser hermosa y profunda, además de transmitir y conmover con mayor impacto que una poesía muchas veces inentendible y saturada de barroquismos», reflexiona el autor.
Según el docente, la construcción de una voz poética genuina exige un ejercicio crítico de selección: haber transitado lecturas de estilos diversos para luego desechar aquello que no genera una verdadera conmoción emocional. Con esa premisa como norte, proyectó un formato que transformara la experiencia táctil y visual de la lectura.
Mecánica y arquitectura del formato
El diseño se compone de una hoja base complementada con dos solapas laterales móviles que funcionan de manera análoga a los postigos de una ventana. Al desplegar y plegar estas «alas», el lector habilita combinaciones simultáneas de versos, frases o relatos, rompiendo la secuencia lineal estándar. Este mecanismo exige al escritor un esfuerzo de orquestación sintáctica y lírica extrema, puesto que cada variante descubierta debe conservar la coherencia, el ritmo y el sentido poético.
Del boceto artesanal al título de registro en el INPI
La transición de la idea al objeto físico exigió jornadas de trabajo arduo y experimentación constante. Para confeccionar el primer prototipo artesanal, Rial utilizó versos pertenecientes a su libro ya editado, Forzado a viajar. Al comprobar que el ensamble funcionaba con fluidez y ofrecía capas insospechadas de lectura, inició una búsqueda bibliográfica para corroborar si existían antecedentes similares en el universo del libro-objeto.
Ante la inexistencia de registros comparables a nivel nacional e internacional, decidió emprender de manera autodidacta el proceso de patentamiento ante el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI). Tras auditar y cumplir rigurosamente con los requisitos normativos del organismo, obtuvo exitosamente el título de registro de diseño que resguarda la originalidad del formato.

El objetivo central de este dispositivo es transformar radicalmente el rol del espectador: dejar atrás la pasividad para convertir al lector en un coautor activo. Al interactuar con los pliegues, la persona va trazando su propio itinerario de lectura, eligiendo y combinando las estructuras de los textos en función de sus propias resonancias e identificaciones emocionales.
Potencial pedagógico: Un recurso revolucionario para las aulas
Con su doble perfil de administrador y educador —tras haber volcado su carrera hacia la enseñanza pública tras más de 20 años en el sector industrial—, Rial identifica en su invención un recurso didáctico de alto valor estratégico para escuelas, bibliotecas y talleres del conurbano.
Tanto la Universidad Nacional de Guillermo Brown (UNaB), a través de su área de Innovación y Diseño, como el Instituto de las Culturas de Almirante Brown han expresado su pleno respaldo a la iniciativa. El proyecto prevé desembarcar en las aulas locales como una herramienta lúdica y cognitiva capaz de estimular destrezas lingüísticas, el pensamiento asociativo, la creatividad y la inteligencia emocional.
En el esquema propuesto para talleres y aulas, los alumnos no se limitan a leer el material: redactan oraciones o fragmentos de textos previos para luego ensamblarlos en la estructura con alas.
«Los estudiantes se convierten al mismo tiempo en autores y lectores. De esta manera, se estimulan la escritura, el pensamiento creativo y la expresión», detalla Rial.
En cuanto a la extensión física de estas obras, el autor aclara que el formato no requiere volúmenes extensos de páginas, sino ediciones acotadas. Debido a la complejidad de su diseño, una sola página plegable despliega múltiples posibilidades combinatorias, enriqueciendo la experiencia sin saturar la capacidad de interacción del usuario.
La jornada en el HCD de Almirante Brown y los pasos futuros
La sesión ordinaria pautada para mañana viernes 7 de agosto en el HCD de Almirante Brown institucionalizará el valor de este aporte con la declaración formal de Interés Cultural. El acto incluirá el tratamiento del proyecto de ordenanza, la posterior entrega de la distinción y una demostración en vivo de los prototipos artesanales a cargo del propio autor ante vecinos, concejales y autoridades presentes.
«Sin duda es un reconocimiento muy significativo para mí y para mi trabajo. Pero, sobre todo, es un reconocimiento a la creación de este diseño de libro y al aporte que representa para la cultura, ya que tiene una finalidad y un propósito. Lo que particularmente siento es que este ya es un formato argentino y, más específicamente, de Almirante Brown. La intención es democratizar el diseño para que cualquiera pueda adoptarlo como propio y elaborarlo de manera artesanal, es decir docentes, coordinadores de talleres literarios y personas de cualquier edad», reflexiona el poeta.
Tras la distinción institucional, el proyecto entra en su fase de expansión y consolidación comunitaria. En el corto plazo se prevé la impresión y distribución de las primeras tiradas oficiales, las cuales contarán con el respaldo del Instituto de las Culturas de Brown, el Área de Industrias Culturales y la Biblioteca Municipal.
El plan de acción para los próximos meses contempla una gira por instituciones educativas locales donde se dictarán talleres y demostraciones prácticas con los ejemplares. Asimismo, se lanzará una convocatoria abierta a un concurso literario de ámbito regional, invitando a autores, docentes y estudiantes a producir y presentar sus propias creaciones concebidas bajo la arquitectura del «Libro con Alas».





























