
En la antesala del Día del Trabajador, la Confederación General del Trabajo (CGT) sube el tono de su confrontación con el Ejecutivo Nacional. El Secretario General de la central obrera, Cristian Jerónimo, ratificó la movilización prevista para el próximo jueves 30 de abril hacia Plaza de Mayo, definiendo a la CGT como el principal espacio opositor al rumbo económico de Javier Milei.
Durante el anuncio, Jerónimo lanzó duras críticas a la figura presidencial, cuestionando lo que considera una desconexión con la realidad social del país. «Es increíble lo mal que la están pasando los jubilados, los discapacitados y la sociedad en su conjunto», expresó el dirigente, calificando como una falta de sensibilidad las políticas que generan el actual deterioro del poder adquisitivo.
Asimismo, la movilización tendrá una carga emotiva y simbólica particular: los sindicatos rendirán homenaje al Papa Francisco, al cumplirse un año de su fallecimiento (21 de abril de 2025). Desde la central obrera destacaron el legado de Jorge Bergoglio en su «defensa irrestricta del mundo del trabajo y las representaciones gremiales».
Alerta por el Código Aduanero y la reforma de Federico Sturzenegger
Uno de los puntos más técnicos y críticos de la gacetilla se centró en la defensa del sistema aduanero. Jerónimo puso el foco en las iniciativas promovidas por Federico Sturzenegger que buscan modificar el Código Aduanero, advirtiendo sobre el impacto estratégico que esto tendría en la soberanía económica.
“El sistema aduanero no es un tema técnico aislado, es una herramienta clave para la defensa de la producción y el empleo”, señaló el dirigente.
En este sentido, brindó su respaldo explícito al sindicato SUPARA y a los trabajadores de la agencia impositiva ARCA, a quienes definió como piezas centrales en el control del comercio exterior y la protección del entramado productivo nacional frente a la «especulación».
El contraste con los números oficiales
A pesar de que los últimos indicadores del Gobierno marcaron una inflación del 3,4%, Jerónimo fue tajante al afirmar que esos números no se reflejan en la mesa de los argentinos. «La realidad cotidiana de los trabajadores no refleja los números que se muestran desde el Gobierno», indicó, denunciando una pérdida sostenida del empleo y una creciente incertidumbre en los sectores industriales.
La marcha del 30 se perfila así no solo como una conmemoración gremial, sino como una demostración de fuerza de un sector que se planta como el «límite» a las políticas de ajuste y que exige la reapertura de un diálogo basado en la producción y el trabajo.






























