
El 31 de mayo de 1968, el Dr. Miguel Bellizzi y su equipo revolucionaron la medicina nacional en la Clínica Modelo Lanús. El hito que colocó a la región en la vanguardia científica mundial.
Por: Sebastián «Tecla» Farias
Mientras el mundo aún asimilaba los primeros pasos de la cirugía cardiovascular moderna, un grupo de médicos bonaerenses hizo historia. A fines de mayo de 1968, la Clínica Modelo Lanús se convirtió en el escenario del primer trasplante cardíaco del país. Una proeza de audacia, ciencia y compromiso que marcó a fuego la identidad de la salud en el sur del Gran Buenos Aires.
La historia de la medicina argentina tiene páginas doradas escritas en los grandes hospitales de la Capital Federal, pero una de sus mayores epopeyas se redactó íntegramente en el Conurbano Sur. El 31 de mayo de 1968, apenas seis meses después de que el Dr. Christiaan Barnard sorprendiera al planeta en Sudáfrica con el primer trasplante de corazón de la historia, la Clínica Modelo Lanús emulaba la hazaña, instalando al país en la elite científica global.
La gesta estuvo comandada por el Dr. Miguel Enrique Bellizzi, un cirujano de 42 años que combinaba una sólida formación con una audacia poco común para la época. Junto a un equipo multidisciplinario de profesionales, Bellizzi asumió el desafío de salvar la vida de Antonio Juan Lacio, un vecino y tornero de 54 años que se encontraba en la fase terminal de una grave afección cardíaca.
Cuatro horas que cambiaron la historia
La oportunidad llegó tras una tragedia: la muerte de María Elena Fontana, una joven de 18 años víctima de un accidente vial, cuya familia dio el consentimiento para donar. El operativo montado en la clínica lanusense fue milimétrico. Durante casi cuatro horas de extrema tensión, el equipo médico logró ablacionar el órgano dañado y colocar el nuevo corazón, que comenzó a latir con fuerza en el pecho de Lacio.
«Fue un despliegue tecnológico y humano sin precedentes para la región. No contábamos con las herramientas de inmunosupresión que existen hoy, por lo que cada minuto era ganar una batalla contra lo desconocido», recuerdan las crónicas médicas de aquel invierno del 68.
El paciente sobrevivió un poco más de cuatro días (cerca de 100 horas). Aunque el desenlace clínico final reflejó las limitaciones biológicas y farmacológicas de la época a nivel mundial, el procedimiento fue catalogado como un rotundo éxito técnico y pionero en América Latina.
Un legado que sigue latiendo
A casi seis décadas de aquel hito, la Clínica Modelo Lanús mantiene viva la memoria de una jornada que transformó su identidad. Lo que nació como una respuesta de emergencia y vanguardia ante una patología terminal, sentó las bases para el desarrollo de la Ley de Trasplantes en el país y el posterior nacimiento de instituciones dedicadas a la procuración de órganos.
Hoy, el Sur no solo recuerda al Dr. Bellizzi y su equipo por la rigurosidad científica, sino por haber demostrado que la medicina de alta complejidad, la innovación y el compromiso con la vida tienen arraigo profundo en los barrios del Conurbano. Una escarapela histórica que Lanús exhibe con orgullo ante los ojos del país.
Con info de Clínica Modelo Lanús































