Marcelo Díaz: “Estoy retirado de la lucha política, pero no de la política” 

Tras el cierre de la lista de unidad de la UCR en Lomas de Zamora, el histórico dirigente Marcelo «Oso» Díaz analizó la realidad del partido a nivel local y nacional. Con fuertes críticas al peronismo y al anacronismo de la conducción actual, advirtió sobre la crisis de ideas que atraviesa el radicalismo. 

El cierre de la lista de unidad de la Unión Cívica Radical (UCR) en Lomas de Zamora abrió un nuevo escenario local. Para el ex diputado provincial Marcelo «Oso» Díaz, en diálogo con el programa Sin Retorno Streaming, este acuerdo representa «una gran oportunidad para el radicalismo. Tal vez no en términos electorales, pero sí para empezar un camino distinto«. En ese sentido, lanzó un mensaje directo a la conducción bonaerense: «Basta de terminar hablando de las cosas que hizo Alfonsín».  

Respecto a las negociaciones que evitaron la interna en el distrito, Díaz remarcó dónde debe estar puesto el peso del consenso: «El mayor esfuerzo, para evitar una elección, lo tiene que hacer el que gana. No se le puede pedir a un espacio minoritario a que haga el esfuerzo por la unidad». Asimismo, expresó su deseo de que «en Lomas, todos los sectores que participan de esta unidad den vuelta esa página, que conspiró en toda la provincia de Buenos Aires contra todas nuestras expectativas electorales». 

En este contexto local, Díaz fue tajante sobre la influencia de otras fuerzas: «El peronismo siempre mete la cola. Por eso espero que en algún momento se inicie un ciclo nuevo en el que la dirigencia radical, no solo de Lomas, deje de ir con el sombrero en la mano para ver qué migajas le tira el peronismo. Y esté dispuesto a discutir y plantear las cuestiones serias». 

Al ser consultado sobre su rol actual en el armado local, el dirigente aclaró: «Yo no participé en el armado de ninguna lista, no tengo ninguna aspiración y no me interesa ocupar ningún cargo». En sintonía con su situación personal, agregó: «No tengo que dar un paso al costado porque yo estoy prácticamente retirado». 

El GEN y el retorno a la UCR 

Díaz repasó su trayectoria, recordando su salida temporaria del partido y su posterior regreso, cruzando con dureza a quienes cambiaron de vereda política de forma definitiva. «Estuve en el GEN, pero peor son los que se fueron al kirchnerismo. No voy a decir quiénes son, pero hoy vienen y hablan como si mearan agua bendita», disparó. 

Al explicar el porqué de aquellas decisiones, recordó los momentos de mayor tensión interna: «Cuando no se podía respirar y esto era una asfixia, yo creía que había que romper. Después, cuando hicimos una gran elección creía que teníamos que volver. Que nos dejen las llaves, la escritura y que se vayan los cultores del fracaso. No sucedió eso, con varios amigos dimos la discusión y la perdimos». 

Sobre el presente de su militancia, detalló: «Volvimos al radicalismo para terminar nuestros días, retirados de la lucha política pero no de la política. Uno de la política no se retira nunca, sí de la competencia. Yo estoy retirado de la lucha política pero no de la política». Desde ese lugar, señaló que junto a un grupo de dirigentes locales e históricos comparten una profunda preocupación por el estado actual del partido. 

Milei y de Kicillof 

Al analizar el panorama electoral y las alianzas, Díaz fijó límites claros y rechazó de plano una confluencia con el oficialismo nacional: «Me costaría mucho compartir listas con La Libertad Avanza. Si así fuera, me quedaría en mi casa». 

Tampoco dejó margen para un acercamiento con el gobernador bonaerense. «No veo cercano un acuerdo con Kicillof, porque él debería romper con Cristina. Además, debemos ponernos de acuerdo en el modelo de desarrollo. Qué es lo que vamos a hacer y qué no», explicó, para luego sentenciar: «Me veo muy lejos del peronismo. Creo que están en otra sintonía. Kicillof administra mal». 

Radiografía de la UCR 

Finalmente, el exlegislador trazó un diagnóstico descarnado sobre la actualidad institucional del radicalismo, advirtiendo sobre el divorcio entre la conducción y sus votantes. «Nosotros estamos atravesando una crisis. Nuestras ideas están atravesando una crisis. Hay gente con la que uno se cruza, que te dice que es radical pero no vota a la UCR», describió. 

Para Díaz, la falta de renovación es la causa principal del estancamiento: «Si uno tiene la misma comisión directiva y el mismo equipo, vas a tener los mismos resultados. Es el momento de que la dirigencia radical se tiene que preguntar por qué no nos acompañan». Y remató: «Uno escucha a los dirigentes radicales y parece que estuvieran todavía en los 80’. Eso no va más. Creo que están anclados en el tiempo». 

De cara al futuro del partido, planteó la necesidad de recuperar la autonomía frente a otras fuerzas y de encontrar una conducción fuerte que ordene el territorio. «El radicalismo debe ir con candidatos propios, sea en una coalición o como partido. Eso tendríamos que haber hecho en 2023 y no habernos enganchado en la interna del PRO», cuestionó. 

Finalmente, Marcelo Díaz afirmó: “El radicalismo es una confederación de partidos provinciales. Es un partido nacional con un fuerte liderazgo. Como fue el de Balbín o el de Alfonsín. Es evidente que el partido, hoy, necesita un liderazgo nacional para que ordene esta confederación”. 

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