Christian «Chipi» Castillo: «Kicillof lleva seis años de mandato y el salario docente cayó un 34%»

El dirigente del PTS-Frente de Izquierda analizó el descontento de las bases docentes bonaerenses, el conflicto de la fábrica Fate y el crecimiento de la izquierda de la mano de Myriam Bregman. Además, dejó claras definiciones sobre la reforma electoral del oficialismo y el «cipayismo» del gobierno nacional ante el reclamo por Malvinas.

En diálogo exclusivo con Sin Retorno Streaming, el exdiputado nacional y referente del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) en el Frente de Izquierda Unidad (FITU), Christian «Chipi» Castillo, abordó la compleja agenda política y social de la provincia de Buenos Aires y el plano nacional. Desde la gobernación bonaerense, donde acompañaba un reclamo de los trabajadores de la empresa de neumáticos FATE, Castillo no ahorró críticas hacia la gestión de Axel Kicillof y al rumbo económico del presidente Javier Milei.

El conflicto de Fate y la inacción provincial

Castillo comenzó refiriéndose a la crítica situación de la planta de FATE y la pelea por frenar los despidos y el cierre patronal. «Hay un proyecto de ocupación temporal en la legislatura bonaerense, presentado tanto en el Senado como en Diputados, pero hasta ahora no ha avanzado», señaló el dirigente.

En ese sentido, apuntó directamente al Ejecutivo provincial: «El gobierno de la provincia tiene que tomar una decisión de si quiere mantener FATE abierta o no. Hasta ahora no ha dado señales de estar dispuesto a frenar el cierre de la planta», advirtió, destacando que se trata de una fábrica que produce bienes estratégicos y cuya parálisis «significa la pérdida de 1.000 puestos de trabajo directos y otros 4.000 indirectos».

Duras críticas a la gestión de Kicillof y el conflicto docente

Al ser consultado por el reciente paro de un sector de la docencia bonaerense (convocado por las seccionales de Suteba Multicolor) y la posterior convocatoria oficial de la conducción celeste de Suteba para la vuelta de las vacaciones de invierno, Castillo fue tajante respecto a la pérdida del poder adquisitivo en territorio bonaerense:

«Bajo el gobierno de Axel Kicillof, en los seis años que lleva de mandato, los salarios del sector público, incluyendo los docentes, cayeron alrededor de un 34%», denunció. El exlegislador nacional remarcó que «gran parte de esa caída se dio cuando gobernaba Alberto Fernández, por lo que no se puede achacar simplemente a que el gobierno nacional retacea o no manda los fondos a la provincia».

Para el dirigente del PTS, «la recomposición de los salarios no es la prioridad que tiene Kicillof».

En este marco, justificó la masividad de las medidas de fuerza: «El descontento es muy grande, los salarios son muy bajos y así no se puede seguir. Por eso la dirección central de Suteba no puede hacer como si nada y tiene que convocar a parar el 3 de agosto».

El fenómeno Myriam Bregman y la construcción de un «gran partido» de trabajadores

Uno de los puntos destacados de la charla fue el crecimiento del espacio de izquierda en las encuestas, apalancado fuertemente por la figura de Myriam Bregman. Castillo resaltó que la coherencia de haber enfrentado desde el primer día la política «ajustadora, hambreadora y de saqueo» del gobierno de Milei hoy se traduce en reconocimiento social.

«Se ve a Myriam poniendo el cuerpo en la pelea de los jubilados, la discapacidad, el financiamiento universitario y adentro del Congreso. Eso se marca en los números de imagen positiva y de intención de voto», afirmó, señalando que el espacio recibe un afluente de «desencantados del peronismo, pero también de Milei, gente que votó en blanco o que emite su primer voto y busca una salida opuesta al sometimiento al FMI».

En este contexto, Castillo se refirió al proceso de debate interno que está llevando a cabo el PTS con asambleas y comités en todo el país: «Estamos discutiendo cómo termina de cristalizar la dinámica de estos comités para ver si la simpatía de nuestras ideas se transforma en militancia activa. Apuntamos a la posibilidad de que esto cristalice en un partido de la nueva clase trabajadora que supere lo que somos actualmente».

Debates internos en el FITU y la relación con el Nuevo MAS

Al analizar las tensiones lógicas de una coalición que ya lleva 15 años de existencia, Castillo desdramatizó las diferencias entre las distintas fuerzas del FITU (como las críticas públicas planteadas en su momento por dirigentes del Partido Obrero): «Tenemos puntos en los que concordamos y que nos permiten mantener el frente, y otros en los que tenemos diferentes puntos de vista. Siempre ha sido así y no impide la unidad. Nosotros hacemos los debates de cara a toda la población».

Consultado sobre un posible acercamiento o unificación con el Nuevo MAS, que recientemente planteó en su convención nacional la necesidad de confluir, Castillo fue pragmático: «Hasta ahora los compañeros del Nuevo MAS no han tenido la voluntad de integrarse al Frente de Izquierda, a pesar de que se los ha invitado muchas veces. El FITU agrupa casi al 90% de la izquierda del país. Siempre hay que tener un sentido de la proporción».

También dejó en claro los límites para cualquier construcción electoral amplia: «El punto de corte es el programa que defendemos, que busca una alternativa para que la clase trabajadora sea la que tenga verdaderamente el poder».

Rechazo a la Reforma Política y a las reelecciones indefinidas

En el tramo final de la entrevista, Castillo fijó postura sobre el debate de la reforma política que impulsa el gobierno nacional. Aunque el debate público se centra en la eliminación de las PASO, el diputado advirtió sobre las «trampas» de la letra chica:

«Lo de las PASO es un detalle menor en relación a lo draconiana que es la reforma de conjunto. Lo más grave es el financiamiento político que quieren dejar a manos de privados —como los narcos— y que buscan dificultar severamente la creación y legalización de nuevos partidos políticos», alertó.

Asimismo, al ser consultado sobre la posibilidad de reinstalar las reelecciones indefinidas para intendentes en la provincia de Buenos Aires, Castillo se mostró categórico: «Nos oponemos completamente a las reelecciones indefinidas».

El festejo de la Selección, la bandera de Malvinas y el «cipayismo» oficial

Por último, Castillo se mostró sumamente satisfecho con el gesto de los jugadores de la Selección Argentina de fútbol de lucir una bandera alusiva a las Islas Malvinas tras vencer a Inglaterra:

«Estuvieron muy bien. La población lo sintió así, como un reclamo histórico contra el colonialismo británico».

Para cerrar, contrastó el sentir popular con la postura del gobierno de Javier Milei: «Esa es la contradicción de este gobierno, que es un cipayo y admirador de Margaret Thatcher. Por eso no les salía tanto el festejo. Es una situación colonial inaceptable; tenemos una base de la OTAN muy cerca del continente y este gobierno tiene gente que decía que había que entregar las islas», concluyó.

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