
La Municipalidad de Esteban Echeverría tomó medidas tras las reiteradas quejas de los residentes del Barrio El Centauro, en la localidad de Canning. A través de una intimación formal, el gobierno local exigió a los responsables de una obra privada el cumplimiento estricto de las normativas vigentes, particularmente en lo que respecta a los horarios de trabajo.
La intervención municipal se originó a partir de las denuncias de vecinos y vecinas, quienes señalaron que los trabajos de construcción en un predio lindero —ubicado entre El Centauro y el barrio Canning Chico— se estaban realizando fuera de los días y horarios permitidos por ley.
Control y supervisión de las obras
Desde la comuna informaron que la resolución busca poner fin a las «situaciones anómalas» reportadas por la comunidad. Los equipos técnicos del Municipio realizan inspecciones periódicas en estos emprendimientos con el objetivo de:
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Verificar el cumplimiento legal: Constatar que no se infrinjan las reglas de construcción en la vía pública.
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Prevenir daños: Asegurar que las edificaciones no provoquen perjuicios estructurales en las viviendas linderas.
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Garantizar la convivencia: Evitar ruidos molestos y actividades en momentos de descanso de los vecinos.
A través de un comunicado, las autoridades locales destacaron que estos controles son fundamentales para que la comunidad no se vea afectada por el desarrollo de obras ajenas. El Municipio reafirmó su compromiso de supervisar de cerca el avance de estos proyectos para prevenir problemas futuros y garantizar que el crecimiento urbano de Canning se realice respetando el bienestar de los residentes actuales.
«El objetivo es asegurar que las reglas establecidas para la construcción se cumplan rigurosamente, protegiendo así la calidad de vida de las familias de Esteban Echeverría», indicaron fuentes oficiales.
































