Transporte público en crisis: tragedias y denuncias ponen bajo la lupa a los colectivos en el AMBA

Tras la muerte de una joven en Villa Devoto y las graves heridas sufridas por un niño en Villa Fiorito, la asociación Luchemos por la Vida advierte sobre la negligencia en el ascenso y descenso de pasajeros y el deterioro del servicio.

El sistema de transporte automotor de pasajeros, que moviliza a más de 5 millones de personas diariamente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), atraviesa uno de sus momentos más críticos. Dos hechos recientes, ocurridos con pocos días de diferencia, han encendido las alarmas sobre la seguridad vial y la responsabilidad de los conductores y empresas.

Crónica de tragedias evitables

El pasado 12 de abril, una mujer de 31 años perdió la vida en el barrio porteño de Villa Devoto. Al intentar descender de una unidad de la línea 134, su mochila quedó atrapada en la puerta. El chofer reanudó la marcha sin advertir la situación y la atropelló.

Días después, un escenario similar se repitió en Villa Fiorito. Un niño de 5 años fue arrastrado varios metros por un interno de la línea 283 luego de que su mochila quedara enganchada al bajar junto a su abuela. El menor sobrevivió, pero sufrió politraumatismos y quemaduras graves por el roce con el asfalto.

Un servicio degradado: Menos unidades y más riesgo

Según datos de Luchemos por la Vida, el parque automotor en el AMBA sufrió una reducción drástica: de 19.348 unidades en 2019 se pasó a 16.989 en marzo de 2026. Esta falta de colectivos deriva en frecuencias más espaciadas y unidades sobrecargadas.

Para compensar las demoras en un tránsito colapsado, muchos choferes incurren en maniobras peligrosas. La CNRT (Comisión Nacional de Regulación del Transporte) recibió 36.079 denuncias en 2025, donde las quejas principales contra los conductores fueron:

  1. No respetar la parada.

  2. Conducción imprudente.

  3. Trato desconsiderado.

  4. Uso del celular al volante.

  5. Exceso de velocidad.

Derechos del pasajero: El poder de reclamar

La legislación vigente (Ley Nacional de Tránsito N° 24.449 y el Código de CABA) establece obligaciones claras para los conductores que los pasajeros deben conocer y exigir:

  • Prohibido circular con puertas abiertas o realizar frenadas bruscas.

  • Obligación de acercarse a la vereda para el ascenso y descenso.

  • Prohibición absoluta de usar el celular, escuchar radio o realizar cualquier acción distractora.

«Los pasajeros tenemos el derecho de exigir a los choferes cuando incumplen sus obligaciones y ponen en peligro la vida de todos», enfatizan desde la organización.

Consejos para un viaje más seguro

Ante la crisis del sistema, Luchemos por la Vida recomienda a los usuarios adoptar medidas de autoprotección:

  • Mochilas adelante: Al descender, colocar mochilas y bolsos al frente del cuerpo para evitar enganches en las puertas.

  • Cuidado con los niños: Al viajar con menores, bajarlos por delante de uno o en paralelo para que el chofer pueda verlos por el espejo.

  • Atención al bajar: No descender apurado y mirar siempre a ambos lados antes de pisar el asfalto.

La entidad hace un llamado urgente a las autoridades nacionales y locales para intensificar la capacitación de los choferes y aplicar sanciones severas a quienes pongan en riesgo la vida de los ciudadanos en un sistema que hoy, lejos de ser seguro, se ha vuelto una amenaza cotidiana.

Imágenes El Trece, La Nación, Portal Ciudad, La 100 FM, Clarín, C5N, El Doce TV

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