
La Cámara de Diputados dio media sanción este miércoles al proyecto impulsado por La Libertad Avanza para reformar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Con 144 votos afirmativos, 102 negativos y 9 abstenciones, el oficialismo, junto al respaldo del PRO y bloques aliados, logró destrabar una de las iniciativas económicas estructurales del Ejecutivo y giró el texto al Senado.
El corazón de la reforma establece un cambio de paradigma en la misión del organismo: elimina el mandato múltiple —que incluía el fomento del empleo y el desarrollo económico— para fijar como único y exclusivo objetivo la preservación del valor de la moneda.
Los ejes clave del proyecto aprobado
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Cierre a la emisión para gasto público: Prohíbe de forma explícita que la autoridad monetaria otorgue adelantos transitorios o asistencia financiera directa al Tesoro Nacional, buscando cortar de raíz la vía de financiamiento del déficit fiscal a través de la emisión.
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Blindaje institucional a sus autoridades: Modifica los mecanismos para remover al presidente y a los miembros del directorio del BCRA. De convertirse en ley, para remover a la cúpula de la entidad se requerirá alegar «causal grave» y contar con una mayoría calificada de dos tercios de los votos tanto en el Senado como en Diputados.
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Prohibición de cepos e interferencias: Suma restricciones regulatorias para evitar que futuros gobiernos utilicen las reservas de libre disponibilidad de la entidad para el financiamiento de gastos corrientes o políticas crediticias dirigidas.
El impacto político del debate
La jornada legislativa dejó al descubierto el alineamiento de las bancadas frente a la política económica oficial. Mientras el bloque libertario y el PRO festejaron la media sanción como «un candado definitivo a la maquinita de emitir que generó décadas de inflación», desde Unión por la Patria y la izquierda rechazaron el texto denunciando que la norma quita herramientas de intervención estatal ante shocks económicos y deja desprotegida la producción nacional.
El debate en la Cámara baja no estuvo exento de tensiones y derivaciones políticas. Tras las objeciones planteadas por sectores de la oposición aliada en torno a la transparencia institucional, se sumaron cláusulas respecto a regímenes patrimoniales de funcionarios de los tres poderes, al tiempo que la Cámara baja avanzó en un tratamiento acelerado para elevar la discusión a la Cámara alta antes del cierre del período de sesiones ordinarias. Con la media sanción asegurada, el texto pasa ahora a revisión en las comisiones del Senado, donde el Gobierno buscará replicar los acuerdos políticos para convertir en ley la nueva Carta Orgánica.






























