
Una escena desgarradora conmociona a la localidad de Solano. Un niño de 12 años, que buscaba desesperadamente a su madre desaparecida hacía semanas, descubrió sus restos enterrados en el patio de una vivienda. Por el femicidio, la justicia busca intensamente a la pareja de la víctima, quien se encuentra prófugo.
El hallazgo se produjo el pasado sábado por la tarde en una finca ubicada en la calle Nardo al 5800. La víctima fue identificada como Gisele Alejandra Ruocco, madre de seis hijos.
La intuición de un hijo y un hallazgo macabro
Según informaron fuentes policiales y testimonios de allegados, Gisele se encontraba desaparecida desde hacía varios días. El sospechoso, identificado como Brian Leandro Lesta (31), le habría dicho al hijo de la mujer de forma cruel que ella «no los quería más» y que se había ido por su cuenta.
Sin embargo, el menor no creyó la versión. Sospechando que algo extraño ocurría en la casa donde residía Lesta, el niño aprovechó que el hombre se retiró de la propiedad y le pidió una pala a un vecino para «buscar a su mamá».
-
El descubrimiento: El vecino, Juan Ramón Rosales, acompañó al menor y lo ayudó a cavar en un sector del pasillo donde la tierra parecía removida.
-
El reconocimiento: Tras retirar un trozo de tela, observaron un brazo humano. En ese instante, el niño exclamó a viva voz: «Es mi mamá, ese es el brazo de mi mamá». El menor logró reconocerla por un tatuaje característico.
Operativo y fuga
Efectivos del Comando de Patrullas de Almirante Brown arribaron al lugar tras un llamado al 911 y preservaron la escena. Médicos del SAME constataron el deceso, mientras que el Grupo de Casos Especiales de la Policía Científica trabajó en la exhumación del cuerpo para realizar las pericias correspondientes.
La causa fue caratulada preventivamente como Homicidio Agravado y es investigada por la UFI N° 17 de Lomas de Zamora, especializada en temáticas de género, a cargo de la Dra. Juan.
Se busca al principal sospechoso
La policía emitió una orden de captura inmediata para Brian Leandro Lesta, quien posee domicilio fijado en la calle Mataco al 1800. Hasta el momento, el hombre permanece prófugo y es intensamente buscado en toda la zona sur del conurbano bonaerense.
El caso ha generado un profundo dolor en el barrio, no solo por la brutalidad del crimen, sino por la traumática situación que debió atravesar el hijo de la víctima para hallar la verdad sobre el paradero de su madre.





























