
La revelación sobre un presunto plan de la organización extremista Hezbollah para atentar contra la vida del actual subsecretario de la SIDE, Diego Kravetz, sacudió el escenario político nacional y encendió alarmas inmediatas en la Tercera Sección Electoral. En medio de un blindaje de seguridad sin precedentes sobre el funcionario, surge la gran incógnita en el tablero local: ¿este complejo frente de seguridad nacional lo obligará a «colgar los botines» en el distrito, dejando el camino despejado a la tropa de La Libertad Avanza conducida por «Nacho» Moroni, o reconfigurará su estrategia de armado para 2027?
Por: Sebastián «Tecla» Farias
El mapa político de Lanús sumó en las últimas horas un ingrediente tan insólito como dramático. La filtración de informes internacionales de inteligencia que advierten sobre presuntas ejecuciones selectivas planificadas por Hezbollah contra figuras del Gobierno nacional —entre las que Kravetz figura como el único nombre público trascendido— cambió drásticamente las prioridades del exsecretario de Seguridad y exintendente interino de Lanús.
Tras la exposición realizada por la cúpula de la SIDE ante la Comisión Bicameral del Congreso y el consecuente refuerzo en su custodia personal y familiar, los pasillos de la política lanusense comenzaron a tejer conjeturas sobre el impacto real que esta situación tendrá en la oposición local, que busca arrebatarle el municipio a Julián Álvarez en los próximos turnos electorales.
Tregua táctica
Hasta hace pocas semanas, dirigentes del PRO local —como Marcelo Villa o Marcelo Rivas Miera— insistían públicamente en que Kravetz no había archivado sus pretensiones territoriales y que mantenía la vista puesta en la candidatura a jefe municipal para 2027. Sin embargo, la escala y la gravedad institucional que adquirió su rol en la cúpula de la inteligencia argentina plantean hoy un escenario marcadamente diferente.
Hipótesis centrales:
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El repliegue definitivo y la «jubilación» local: Asumir responsabilidades en el área de la seguridad nacional y la contrainteligencia, bajo amenazas de tamaña envergadura, difícilmente resulte compatible con la exposición pública que exige una caminata barrial en Monte Chingolo o Valentín Alsina. En ese sentido, no son pocos los que leen este episodio como el portazo definitivo a las intenciones de Kravetz de volver a dar pelea en el llano municipal.
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Avanzada de La Libertad Avanza y el factor «Nacho» Moroni: La hipotética salida del tablero de Kravetz le despejaría de manera directa el camino al concejal Ignacio «Nacho» Moroni, referente de La Libertad Avanza en el distrito y actual funcionario de la ANSES local. Moroni viene disputando la hegemonía de la oposición no peronista y buscando consolidar una opción pura del espacio libertario que absorba el voto desencantado del PRO, un proceso en el que las encuestas locales ya muestran a la marca libertaria disputando palmo a palmo el liderazgo con la vieja guardia de Juntos por el Cambio.
Un tablero opositor en plena reconfiguración
Si Kravetz decide finalmente «colgar los botines» de la política local para concentrarse en la función pública nacional, el PRO de Lanús se verá forzado a redefinir a marchas forzadas a sus interlocutores o someterse a la conducción de la estructura libertaria. Recordar el guiño dado hace pocos días en un medio regional de parte de Moroni al grindettista Damián Sala.


































