
El pasado fin de semana, Monte Grande, Esteban Echeverría, se convirtió en el epicentro de la agenda transfeminista regional al albergar la 11° edición del Encuentro Regional Transfeminista de Zona Sur. La jornada reunió a cerca de 200 activistas e integrantes de diversas organizaciones sociales bajo el consignazo de ocupar las calles, fortalecer las redes territoriales y visibilizar reclamos históricos y coyunturales del conurbano.
El evento comenzó en el Parque de las Artes con talleres guiados sobre autodefensa, cuidados antirrepresivos y una ronda centrada en la prevención de la violencia digital. Para garantizar la accesibilidad, todas las actividades contaron con intérpretes de Lengua de Señas Argentina (LSA). Posteriormente, la jornada se trasladó al Instituto Superior de Formación Docente (ISFD) N° 35, donde funcionaron aulas de debate con alta convocatoria, una feria autogestiva, un espacio de cuidados para las niñeces y una sala de bajos estímulos. Durante la tarde se dio lectura al documento unificado elaborado colectivamente por la comisión organizadora.
Al cierre de las deliberaciones, la movilización recorrió las calles céntricas hasta la estación ferroviaria, señalizando diversos puntos del distrito denunciados por la vulneración de derechos:
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Hospital Municipal Santamarina: Señalado por la presencia de sectores fundamentalistas que hostigan a personas gestantes en busca de la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE).
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Municipalidad e Iglesia local: Marcadas por las organizaciones como espacios que frenan la implementación de políticas antipatriarcales y de salud reproductiva.
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Comisaría 1° de Monte Grande: Un punto clave de la marcha. El edificio funcionó como Centro Clandestino de Detención (CCD) durante la última dictadura militar dentro del «Circuito Camps». La manifestación incluyó una intervención artística donde se dejaron mensajes sobre cajas de pizza en la dependencia.
Entre las consignas transversales de la marcha se destacaron la exigencia de libertad para los presos políticos Milton y Eneas, así como el impulso a la creación de un Espacio de Memoria en la Comisaría 3° de Valentín Alsina (Lanús). La jornada concluyó en el espacio cultural local La Zorreria, ratificando el compromiso del movimiento de seguir organizándose en el conurbano frente a los discursos de odio y el repliegue de derechos.

































