
En un concurrido acto efectuado en la sede del comité de Rotta al 100, Monte Grande, Eduardo Brotto asumió la presidencia radical local. Dirigentes provinciales como Emiliano Balbín, Josefina Mendoza y Pablo Domenichini remarcaron la importancia de fortalecer la identidad partidaria y construir una alternativa de gobierno.
En el marco de un proceso de renovación que se dio en consonancia con la conducción provincial tras el acuerdo entre Evolución y Adelante Buenos Aires, el Comité de la Unión Cívica Radical (UCR) de Esteban Echeverría llevó a cabo la asunción de sus nuevas autoridades. La casa radical, ubicada en la calle Rotta 100 en Monte Grande, lució colmada por una gran concurrencia de militantes y dirigentes de la región.
El flamante presidente del comité local, Eduardo Brotto, fue el encargado de abrir la jornada con un discurso enfocado en la participación, el diálogo y el rol de las alianzas futuras:
«Podemos pensar distinto y tener diferentes ideas, pero debemos comenzar a defender el radicalismo en esta democracia. Quiero un comité abierto, donde todos estén participando. Necesitamos a la juventud radical acá adentro: son los pilares fundamentales para el futuro y el recambio», enfatizó Brotto.
De cara a los próximos turnos electorales y con la mirada puesta en el 2027, el titular de la UCR local remarcó: «Tenemos que conformar una lista para poder participar en las elecciones. El radicalismo tiene que dejar de ser ‘acoplado’ para pasar a ser la columna vertebral, la cabeza y el corazón de las alianzas. Debemos construir una alternativa y volver a ser potencia», afirmó.
La búsqueda de consensos y la agenda bonaerense
Por su parte, el dirigente radical y rector de la Universidad Nacional Guillermo Brown (UNaB), Pablo Domenichini, destacó el valor político de haber alcanzado la convergencia:
«Pongo en valor la madurez de haber llegado a una lista de unidad. Hay un esfuerzo de todos los radicales que entendemos que es momento de poner en valor al partido y transitar estos tiempos complejos», señaló, agradeciendo tanto el trabajo en el distrito como el acompañamiento de referentes locales y provinciales.
A su turno, la exdiputada nacional Josefina Mendoza hizo hincapié en la necesidad de que la unidad partidaria tenga un contenido programático y de cara a las demandas de la sociedad: «La unidad es el puntapié inicial, pero por sí sola no nos va a devolver ese radicalismo vigoroso y competitivo que supimos tener. Tenemos que preguntarnos para qué queremos volver a gobernar y si tenemos la capacidad de generar un programa para la Provincia y la Nación», expresó.
Mendoza sostuvo además que el partido debe interpelar a los sectores medios y hablar sin complejos de las temáticas que preocupan en el conurbano, como la seguridad y la educación de calidad:
«Dirigente con coraje es el que se anima a decir las cosas que incomodan. Hay que salir del lugar cómodo en el que nos hemos quedado para estar en la calle y tener movilizado al partido», sentenció.
El cierre estuvo a cargo del presidente del Comité de la UCR de la Provincia de Buenos Aires, Emiliano Balbín, quien destacó el valor de la militancia y de las gestiones locales: «Este es un acto de reconocimiento a la militancia radical, a quienes mantuvieron vivo al partido a pesar de las dificultades. Fueron claves dos decisiones: el adelantamiento de las elecciones y que vaya acompañado de una unidad para reencontrarnos», señaló.
Balbín llamó a poner sobre la mesa los problemas cotidianos de la gente, como la inseguridad y las deficiencias en el sistema de salud provincial: «Tenemos que ver de dónde venimos pero, pese a las incertidumbres, empezar a construir juntos un futuro posible. Mostramos el ejemplo de nuestros 27 intendentes en la Provincia, que gestionan con un Estado eficiente. No le tengamos miedo a disputar el poder porque nos ayuda a transformar; trabajemos juntos para que Esteban Echeverría y la provincia de Buenos Aires tengan la alternativa que merecen», concluyó.


































