
El dirigente libertario marcó diferencias con Ignacio Moroni, cuestionó las encuestas locales y exigió una mesa de diálogo sin personalismos para desplazar al kirchnerismo del municipio. Denunció irregularidades en la conducción local y reclamó amplitud política para conformar una gran alianza con el PRO y el radicalismo.
El armado político de La Libertad Avanza (LLA) en Lanús atraviesa momentos de fuerte turbulencia interna. En declaraciones brindadas durante el programa Sin Retorno Streaming, el referente territorial Maximiliano Nieva dejó en claro su alineamiento nacional con las ideas de Javier Milei, pero descargó severas críticas contra la conducción local encarnada por el concejal Ignacio «Nacho» Moroni.
A pesar de las tensiones institucionales, Nieva ratificó su posición dentro de las filas libertarias y desmintió cualquier versión de alejamiento formal.
«Yo sigo siendo Libertad Avanza, no me llegó ningún telegrama a mi domicilio manifestando lo contrario. Seguimos trabajando, tenemos un equipo técnico, una mesa de juventud y realizando un trabajo territorial cada vez más fuerte”, señaló.
Asimismo, dejó en claro sus expectativas políticas de cara al proceso electoral que se inicia, al señalar: «Hay charlas a otro nivel, no quiero decir mucho. Hubo algunas pintadas con mi nombre, ahí tienen una señal de lo que puede venir».
Encuestas
Durante la entrevista, Nieva desestimó los sondeos de opinión (ver nota) que circulan en el distrito y cuestionó tanto al oficialismo de Lanús como a figuras de la oposición tradicional: «Me parece que los números de Julián Álvarez están inflados, cuya gestión es deplorable. Tampoco me quedan claros los números de Grindetti, Kravetz y Moroni. No sé quién hizo esa encuesta».
«Uno camina los barrios y la gente no sabe quién es Moroni. Hay que ser realista, cuando él entró a los barrios es porque el equipo que estaba trabajando lo hizo entrar”, añadió.
«Doble cobro»
El punto de mayor fricción se concentró en la figura del concejal Ignacio Moroni. Nieva apuntó directamente contra la ética administrativa del edil, señalando una presunta incompatibilidad de cargos y haberes que contrapone con los postulados éticos de La Libertad Avanza.
«Me parece perfecto que Moroni empuje porque quiere ser precandidato a intendente, pero hay que tener sentido común y ver si le da o no”, manifestó.
Acto seguido, remarcó: “Hay que tener los pies sobre la tierra. Leí que quiere achicar el gasto municipal, pero primero debería fijarse en él lo que tiene que reducir. Está cobrando como concejal y como director del ANSES. Cobra por dos lados. Eso en La Libertad Avanza no está bien visto».
A modo de contraste con su propia trayectoria, agregó: «Yo estaba en un organismo estatal y por disentir con ellos, me desplazaron.»
Unidad local
De cara al escenario electoral en la provincia de Buenos Aires y el municipio de Lanús, el dirigente enfatizó que el objetivo central debe ser desplazar al kirchnerismo, pero advirtió que la conducción local va a contramano de los acuerdos que se tejen en las altas esferas partidarias.
«En las altas esferas se están llevando a cabo acuerdos, se habla de futuras alianzas. El único lugar que va en el sentido contrario es en Lanús. En el máximo nivel está habiendo reuniones con el PRO. También hay radicales dentro de LLA. Pero acá, Moroni no quiere saber nada con nadie. Si él piensa ganar Lanús solo, que vaya para adelante», enfatizó.
Siguiendo con esa línea, advirtió: «En Lanús no existe diálogo entre todos los sectores, y acá la única forma de sacar al kirchnerismo es que vayamos todos juntos”.
Moroni
Finalmente, Nieva supeditó cualquier entendimiento político local a la apertura de un canal de diálogo sincero y a la construcción de una mesa amplia de trabajo.
«Acá hay un objetivo que es sacar al kirchnerismo de Lanús y la provincia de Buenos Aires. El que sea candidato en Lanús, nosotros estaremos trabajando al pie del cañón, como corresponde. Si Moroni fuera el candidato, me parece que antes de apoyar debería haber varios cafés”, advirtió.
«Yo no veo acá una mesa de trabajo. Pasaron varios meses y no pasa nada. Lo que me llega es gente que está en desacuerdo. Lo que haga Moroni y su mamá, a mí no me interesa. Nosotros vamos a seguir trabajando y construyendo para el vecino, como venimos haciéndolo”, concluyó.
































