
El exgobernador y expresidente intentaba presentar un libro sobre su gestión en la Universidad Nacional de Lanús cuando manifestantes irrumpieron en el recinto. El Centro de Estudiantes de Salud Comunitaria (CELASCO) y la organización de Familiares y Compañeros de Darío y Maxi emitieron un durísimo comunicado repudiando al rector Daniel Bozzani por recibirlo.
Por: Sebastián «Tecla» Farias
Un clima de extrema tensión y un fuerte repudio institucional y social se desató en el auditorio de la Universidad Nacional de Lanús (UNLa), luego de que un grupo de militantes de izquierda y agrupaciones estudiantiles irrumpieran de forma imprevista para realizar un «escrache» contra el exgobernador bonaerense y expresidente de la Nación, Eduardo Duhalde. El episodio ocurrió en el momento en que se disponía a iniciar la presentación de un libro que repasa su gestión política.
#POLÍTICA Tensión en la UNLa: Militantes de izquierda escracharon a Eduardo Duhalde por «la Masacre de Puente Pueyrredón» https://t.co/oOxFYoVz6t pic.twitter.com/G105vnMiwM
— DataConurbano / NET (@DataConurbano) May 21, 2026
La actividad quedó completamente truncada cuando los manifestantes ingresaron al recinto portando los rostros de los jóvenes piqueteros asesinados el 26 de junio de 2002, al grito de: «A Darío y Maxi los vamos a vengar con la lucha popular».
El detonante: La presentación del libro
El foco del conflicto fue la presentación de la obra «La gobernación de Eduardo Duhalde. 1991-1999. El proyecto político que transformó la provincia de Buenos Aires», un texto escrito por Aritz Recalde, director del Departamento de Humanidades y Artes de la institución. Según denunciaron las agrupaciones estudiantiles, la presentación de dicho libro fue expresamente encargada por el propio rector de la UNLa, Daniel Bozzani, lo que encendió la indignación de la comunidad académica y de Derechos Humanos.
El duro comunicado de CELASCO y Familiares: «El rector Bozzani recibe a un asesino»
En paralelo a la acción directa en el auditorio, el Centro de Estudiantes de Salud Comunitaria (CELASCO), de manera conjunta con la organización de familiares y allegados de las víctimas (@familiaycompas.darioymaxi), lanzaron un durísimo comunicado titulado «EL RECTOR BOZZANI RECIBE A UN ASESINO: REPUDIAMOS LA VISITA DE DUHALDE A LA UNLA».
En el texto, las organizaciones apuntaron directamente contra las máximas autoridades de la universidad por «abrirle las puertas» al exmandatario:
«Como comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas dio la orden de ejecutar manifestantes el 26 de junio de 2002. Darío Santillán y Maximiliano Kosteki fueron militantes de la zona sur asesinados por las balas policiales en la masacre de Avellaneda, donde además otras 31 personas resultaron heridas por balas de plomo», denunciaron.
Asimismo, el documento histórico recordó el prontuario de Duhalde durante su etapa como gobernador de Buenos Aires, catalogándolo como el principal impulsor de la denominada «Maldita Policía». El texto le adjudica la responsabilidad política de hitos oscuros de la historia democrática como las Masacres de Wilde, de Ramallo y de Budge, la desaparición de Miguel Bru y Andrés Verón, además del asesinato de 259 personas bajo las modalidades de gatillo fácil y torturas durante su mandato provincial.
Críticas a la conducción de la Universidad
El comunicado de los estudiantes y familiares no solo apuntó contra el exgobernador, sino que cuestionó severamente la agenda política del rector Bozzani, vinculando la visita de Duhalde con las recientes tensiones presupuestarias que atraviesa el sistema universitario nacional.
«Bozzani, que hace pocas semanas recibió al ‘Gallego’ Álvarez, subsecretario de Políticas Universitarias que constantemente ataca a las universidades nacionales y se niega a aplicar la Ley de Financiamiento Universitario, hoy continúa dando la bienvenida a figuras nefastas que representan la cara del ajuste y la represión», sentenciaron con dureza.
El acto debió ser suspendido ante la imposibilidad de contener los reclamos. La jornada cerró en los pasillos de la UNLa con un fuerte coro que exigía «Juicio y castigo a los responsables de la Masacre de Avellaneda» y la contundente proclama: «¡Duhalde asesino, no sos bienvenido! ¡Basta de impunidad!».

































