
En una jornada marcada por una movilización que promete ser histórica, el rector de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), Jorge Calzoni, dialogó en exclusiva sobre el impacto del ajuste presupuestario y las expectativas de la comunidad académica frente a la postura del Gobierno Nacional.
Ubicado en la intersección de Avenida de Mayo y la 9 de Julio, junto a sus pares del Consejo Interuniversitario Nacional, Calzoni describió un clima de unidad entre los distintos sectores que componen la vida universitaria.
Una movilización multisectorial
El rector destacó que la columna de la UNDAV ya se encuentra desplegada en el centro porteño, organizada a través de sus claustros y representaciones gremiales:
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No docentes: Agrupados en FATUM.
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Docentes: A través de ADUNA.
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Estudiantes: Representados por la Federación Universitaria Argentina (FUA).
«Es una jornada que va a ser muy multitudinaria. Espero que tenga efecto en quienes tienen que tomar decisiones políticas para cambiar esta realidad», afirmó Calzoni, mientras los rectores iniciaban su marcha hacia Plaza de Mayo.
El valor de la Universidad Pública en riesgo
Consultado sobre el futuro de la educación superior ante el anuncio oficial de profundizar el recorte de gasto público (la denominada «motosierra»), el rector fue tajante sobre las consecuencias a largo plazo.
Para Calzoni, el reclamo trasciende a los protagonistas actuales: «Es sostener un valor que tiene la sociedad argentina, que es la universidad pública, más allá de nosotros mismos. Es una perspectiva de futuro que se pierde si esto se sigue desfinanciando día a día«.
¿Tomará nota el Gobierno?
Respecto a la posibilidad de que el Poder Ejecutivo nacional modifique su rumbo tras la demostración de fuerza en las calles, el titular de la UNDAV se mostró cauteloso y crítico:
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Sin señales de diálogo: «La verdad que no sé si el Gobierno tomará nota. Hasta ahora no han mostrado ninguna vocación por resolver el problema».
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Incertidumbre: «Ojalá lo hicieran y pudiéramos encontrar una salida, pero hoy parece difícil».
La marcha continúa su avance hacia la Casa Rosada, en lo que representa uno de los desafíos políticos más importantes para la gestión actual en materia de educación y ciencia.



































