
En vísperas de una movilización masiva a la Legislatura bonaerense, Fabián López Greco, referente de @gerlinuevomunicipio, explica por qué el reclamo de separar a la localidad de Lanús y Avellaneda sigue vigente tras décadas de lucha.
Por: Sebastián «Tecla» Farias
El sentimiento de ser una «ciudad partida» no es nuevo para los vecinos de Gerli, pero en 2026 la llama de la autonomía ha cobrado un nuevo impulso. Lo que comenzó como un reclamo histórico tras la división de 1944, hoy se apoya en las redes sociales y en una nueva generación de dirigentes que buscan suturar la herida administrativa que separa a la localidad entre los partidos de Lanús y Avellaneda.
“El sistema de municipio partido en la provincia de Buenos Aires es inadmisible”, afirma Fabián López Greco, integrante de la agrupación Autonomía Gerli. Para graficar el caos burocrático, López Greco señala un ejemplo cotidiano: el Puente Gerli. «En el puente tenés cuatro jurisdicciones de policías. Depende de dónde ocurra un hecho, te puede pertenecer la Comisaría 6ta o 2da de Avellaneda, o la 1ra o 2da de Lanús. Necesitamos una ley marco para que se creen nuevos municipios».
Un modelo de gestión austera
Frente a las críticas sobre la viabilidad económica de un eventual «Municipio de Gerli», desde la agrupación sostienen que la sustentabilidad está garantizada con los mismos recursos que hoy ya tributan los vecinos a las dos comunas actuales.
El espejo donde se miran no es el de las grandes estructuras, sino el de administraciones más compactas. «Vemos un modelo austero como el de Lezama, donde las secretarías son profesionales y no para asesores de los concejales de turno. Un municipio nuevo significa menos gasto, más transparencia y menos burocracia», explica el referente.
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La marcha del martes 12
El reclamo no es aislado. Gerli forma parte de una red de más de 60 movimientos autonomistas en toda la Provincia que consideran que la actual división territorial vuelve a Buenos Aires «ingobernable».
Este martes 12 de mayo, la lucha se traslada a las calles de La Plata. La convocatoria en Gerli está prevista para las 9:30 hs desde la Plaza Ricardo Rojas, para luego concentrar a las 11:00 hs frente a la Legislatura provincial.
«Vamos a entregar una carta al Gobernador y al secretario de Asuntos Municipales. Tenemos proyectos con estado parlamentario hace 20 años que terminan cajoneados. Es un tema transversal, no se trata de si el intendente actual es bueno o malo, se trata de que el vecino quiere sentirse representado por su propio Estado» concluyó López Greco.
De Duhalde a Kicillof: una provincia que no deja de redibujarse
La historia de la provincia de Buenos Aires es la de un mapa en constante tensión. El reclamo de Gerli no es un hecho aislado, sino que forma parte de una tendencia histórica donde las comunidades buscan acortar la distancia física y simbólica con sus gobernantes.
El antecedente de los «Pagos»
Desde el siglo XIX, el territorio bonaerense ha sufrido mutaciones. El caso más emblemático en la región fue la emancipación de Lomas de Zamora en 1861, que logró desprenderse de las tierras que entonces administraba Quilmes, bajo el argumento de que la gestión local era la única forma de garantizar el progreso de una zona en expansión.
La gran reforma de 1994: El plan «Génesis»
El antecedente más directo para cualquier movimiento autonomista actual es la década del 90. En 1994, bajo la gobernación de Eduardo Duhalde, se produjo la mayor reconfiguración del Conurbano mediante la Ley 11.480. En aquel entonces, el argumento era la «ingobernabilidad» de distritos hiperpoblados. Así nacieron:
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Hurlingham e Ituzaingó: Desprendidos de Morón.
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Ezeiza: Separado de Esteban Echeverría.
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San Miguel, José C. Paz y Malvinas Argentinas: Surgidos de la disolución de General Sarmiento.
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Presidente Perón: Creado sobre tierras que pertenecían a San Vicente y una parte de Florencio Varela.
Lezama (2009): El último hito
Tras quince años de parálisis en la creación de nuevos distritos, la localidad de Lezama logró en 2009 su autonomía de Chascomús. Fue un triunfo clave para los movimientos vecinalistas, ya que demostró que la presión social y legislativa podía vencer la resistencia de los intendentes «madre», sentando un precedente legal y político que hoy reaviva las esperanzas de Gerli.
La «herida abierta» de 1944
A diferencia de otros casos que nacen por crecimiento demográfico, la situación de Gerli tiene un origen administrativo traumático. En 1944, la creación del partido «4 de Junio» (actual Lanús) trazó una línea arbitraria que cortó a la localidad por la mitad. Desde hace 82 años, Gerli convive con una doble identidad: una mitad tributa y recibe servicios de Avellaneda, mientras la otra depende de Lanús, rompiendo la unidad de sus códigos urbanos, su seguridad y su planificación sanitaria.
Actualmente, la «Asociación para el Reconocimiento de Nuevos Municipios» nuclea a más de 60 movimientos (como Quequén en Necochea o Lima en Zárate) que exigen una Ley Marco de Autonomía. El objetivo es que la creación de municipios deje de ser una decisión política discrecional de la Legislatura y pase a ser un proceso técnico basado en la identidad y la sustentabilidad económica.

































