
Este martes, una multitudinaria columna de estudiantes, docentes y ciudadanos se concentró en Plaza de Mayo y en las principales ciudades del país para realizar la 4° Marcha Federal Universitaria. La movilización, convocada en defensa del sistema público de educación superior, se desarrolló en un clima de fuerte confrontación política tras las críticas del oficialismo hacia la organización del evento.
Bajo la consigna «La Universidad Pública se defiende», los manifestantes exigieron una actualización urgente del presupuesto educativo y mejoras salariales para docentes y no docentes. El documento leído durante el acto central hizo hincapié en que el desfinanciamiento actual pone en riesgo la continuidad del segundo cuatrimestre y las tareas de investigación científica.
#PAÍS
«Es muy jodido meterse con los sueños de la gente». ✊🎓
Con estas palabras y ante una Plaza de Mayo colmada, cerró la 4° Marcha Federal Universitaria. Un grito unánime en defensa de la educación pública, la ciencia y el futuro de nuestro país. pic.twitter.com/ZcDx6Vcuu4— DataConurbano / NET (@DataConurbano) May 12, 2026
Desde el escenario, representantes de la Federación Universitaria Argentina (FUA) y del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) advirtieron sobre el carácter «alimentario» de los salarios y solicitaron a la Corte Suprema de Justicia que intervenga ante lo que consideran un incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
La respuesta oficial: La lectura de «marcha política»
Mientras la plaza se colmaba, el Gobierno Nacional, a través de las redes oficiales de La Libertad Avanza (LLA), ratificó su postura crítica. El oficialismo difundió una pieza gráfica titulada «Los promotores de esta marcha política opositora», en la que vinculó directamente la movilización con figuras de la oposición.
PRINCIPIO DE REVELACIÓN pic.twitter.com/5Ka5RlpUJ4
— La Libertad Avanza (@LLibertadAvanza) May 12, 2026
En la imagen publicada se observaron los rostros de dirigentes de diversos sectores: desde el peronismo (Sergio Massa, Axel Kicillof), el radicalismo (Martín Lousteau), el Frente de Izquierda, y referentes de otros espacios como Horacio Rodríguez Larreta y Elisa Carrió. Con este mensaje, el Gobierno buscó señalar que el reclamo genuino de los estudiantes fue «secuestrado» por intereses partidarios que buscan desgastar la gestión actual.
Los puntos de conflicto
La disputa entre la comunidad universitaria y el Poder Ejecutivo se resume en tres ejes principales:
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Presupuesto: Las universidades denuncian que los fondos transferidos son insuficientes frente a la inflación; el Gobierno sostiene que se han realizado los ajustes necesarios para el funcionamiento operativo.
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Auditorías: El Ejecutivo insiste en que las universidades deben someterse a auditorías externas para transparentar el uso de los fondos, una medida que el sector académico no rechaza pero que considera una «cortina de humo» para no discutir el desfinanciamiento.
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Salarios: Es el punto de mayor fricción, con una pérdida del poder adquisitivo que los gremios estiman por encima del 40% desde el inicio de la actual gestión.
Cierre de la jornada
La marcha finalizó con un encendido discurso donde se instó al Presidente a «tomar nota» del volumen de la protesta. Por su parte, desde el entorno presidencial adelantaron que no habrá cambios en el plan de austeridad fiscal y que se profundizará la política de revisión del gasto en todas las áreas del Estado, incluyendo la educación superior.
El escenario queda marcado por una polarización creciente: una comunidad académica que promete endurecer las medidas de fuerza y un Gobierno que se mantiene firme en su diagnóstico de que la marcha fue, esencialmente, un acto de la oposición política.































