Pedelhez: “No hay diálogo con Julián; él no me llama y yo tampoco tengo ganas de hablar con él” 

Con 82 años y cinco décadas en el municipalismo de Lanús, el histórico dirigente respalda a Kicillof ante el ahogo financiero de Nación, pero lanza duras críticas a la fragmentación sindical y advierte que, a pesar del esfuerzo de la gestión de Julián Álvarez, no le encuentra “el agujero al mate”. El cobro del Aguinaldo. 

El histórico conductor del Sindicato de Trabajadores Municipales de Lanús (STML), Miguel Pedelhez, pasó por los micrófonos de Sin Retorno Streaming y dejó definiciones de alto voltaje político y gremial. En una extensa charla, el dirigente repasó el estado de la administración local, disparó contra las divisiones en el movimiento obrero y dejó en claro que, pese a sus problemas de salud, no piensa en dar un paso al costado, aunque ya perfila el camino del recambio generacional. 

Al evaluar la gestión del actual intendente de Lanús, Julián Álvarez, Pedelhez reconoció la voluntad del jefe comunal para recomponer los ingresos, pero marcó una distancia insalvable en los métodos y en la comunicación institucional: “Julián está haciendo un ingente esfuerzo por levantar la situación salarial. Pero creo que no le está encontrando el agujero al mate. Creo que, si hay una persona con la que no debe dejar de hablar, y esto no es autorreferencial, es conmigo. No hay diálogo, no me llama. Pero yo tampoco tengo muchas ganas de hablar con él”. 

Asimismo, contrapuso el escenario actual con el deterioro sufrido durante los años previos de Cambiemos: “El estado de deterioro que había con la última administración era de una gravedad inusitada. Con Quindimil estuvimos entre los mejores básicos de la provincia de Buenos Aires y los 5 mejores de la Argentina. Cuando se fue la gestión de Grindetti, quedamos entre los más bajos de la provincia”. 

Para Pedelhez, la discusión de fondo excede lo estrictamente paritario: “El debate que se tienen que dar los municipales es qué hacemos con el estado municipal, no qué hacemos con los sueldos”. 

Darío Díaz Pérez 

La relación con otros sectores del peronismo de Lanús y con exmandatarios locales también formó parte de los dardos del gremialista. Al ser consultado por las recientes críticas del ex Jefe Comunal para con Julián Álvarez, tuvo duras definiciones. 

“¿Desde dónde hace la crítica Darío Díaz Pérez? ¿Desde la comparación con su gestión? Cuando a una organización gremial, con personería gremial, le creas otro gremio, yo empiezo a mirar con desconfianza y me pregunto: desde dónde hablas y qué podés opinar de otra gestión”, enfatizó.

Kicillof y Russo 

A nivel provincial, el panorama cambia. Pedelhez se alineó plenamente detrás de la figura del gobernador Axel Kicillof, justificando las severas dificultades a partir del recorte de fondos ejecutado por el gobierno nacional: “Yo creo que la administración de Kicillof es correcta. El estrangulamiento es fenomenal. La deuda de Nación con Provincia se acrecentó con este gobierno, y pega directamente en el corazón de los municipales: los sueldos y la salud”. 

Añadió que, de cara al armado electoral, el mandatario bonaerense es el jugador central, aunque reclama mayor apertura: “Kicillof es un compañero que tiene presencia e incidencia a lo largo y ancho de la patria. Es un candidato que se instaló. Pero la construcción se hace con debate, diálogo y un consenso que permita la unidad de verdad”. 

En el ajedrez político local, el titular del STML vio con buenos ojos el posicionamiento del dirigente del Frente Renovador: “Está bien el apoyo de Russo a la reelección de Julián. Nicola es un hombre inteligente. Yo estoy de acuerdo, me parece que no hay otro”. 

La fragmentación gremial 

El punto más descarnado del análisis de Pedelhez estuvo dirigido hacia el interior del movimiento obrero municipal. Expuso sus históricas discrepancias con las conducciones de las federaciones (como la CTM y la FESIMUBO), argumentando que la atomización es una estrategia que solo beneficia al poder político de turno: 

“El parto vino mal. Vos no podés romper una organización, porque una ruptura de ese tipo trajo aparejado que la patronal, que es la sociedad política de los municipales, se haya beneficiado. Cuantos más gremios municipales haya, mejor para ellos. No se midieron las consecuencias, y por eso le sigo pasando facturas”, manifestó el titular del STML, ratificando sus diferencias con otro histórico: Ruben «Cholo» García.

En el territorio de Lanús, esa interna se traduce en una convivencia precarizada con otras organizaciones: “Hoy es absolutamente precaria la situación de los municipales. Es penoso el estado municipal, ya sea con ATE, con el FESIMUBO o con la rama municipal en la que estoy yo”. 

Y disparó sobre las alianzas locales: “Es una unidad que se está dando el campo político, social y sindical local, está atada con cinta scotch. La unidad conceptual y con proyecto, no la veo en ningún lado. Qué tiene que ver las ’62’, con las dos CTA y el FESIMUBO. Seamos sinceros. Somos sindicalistas, del campo nacional pero en lo que hace a Lanús tenemos visiones distintas. Se acercan las elecciones y el espanto va a unir un montón de voluntades”. 

El retiro y la sucesión 

Con la contundencia de quien ha atravesado décadas de militancia, el líder gremial despejó cualquier rumor sobre su jubilación de la actividad pública. A pesar de haber transitado complejidades médicas severas, ratificó su plena vigencia: “Yo en el retiro no pienso. Si es por mí, y la salud me rinde, estoy para la carrera. Yo tengo 82 años, un riñón menos, pasé por la ‘papa’ (el quirófano) y zafé. Pero 50 de ellos se justifican por mi vida en el municipalismo. Esa es mi vida”. 

Finalmente, abrió el juego al recambio generacional que se viene gestando dentro de la estructura del STML, apuntando directamente a su hija Paula como parte de los cuadros que heredarán la conducción sindical de Lanús: “Paula está en la tira privilegiada que los compañeros tienen que decidir. Ella, junto a otros compañeros, ha hecho méritos para que el trasvasamiento sea de lujo”. 

Pedelhez cerró la entrevista pintando una cruda postal que diferencia la realidad financiera de Lanús frente al resto de la provincia: “En Lanús tengo garantizado, en un 90%, el cobro del sueldo y el aguinaldo. Pero la mitad de los municipios de la provincia enfrentan con dificultades el pago del aguinaldo”. 

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