
María Paz Álvarez (Nuevo MAS) y Abril Carugatti (Agrupación ¡Ya Basta! – UNQui) pasaron por el aire de Sin Retorno Streaming. En una charla intensa, analizaron la situación crítica de la universidad pública, cuestionaron la «pasividad» de los gremios tradicionales y defendieron una salida anticapitalista liderada por las nuevas generaciones. Se viene un nuevo plenario regional del espacio.
El debate sobre el futuro de la educación pública y la precarización que golpea de lleno a la juventud trabajadora sumó voces protagónicas en la región sur del Conurbano. En Sin Retorno Streaming, se dialogó con María Paz Álvarez, referente regional del Nuevo MAS, y Abril Carugatti, militante de la agrupación estudiantil ¡Ya Basta! en la Universidad Nacional de Quilmes (UNQui).
Ambas dirigentas coincidieron en que el escenario político y económico exige una respuesta contundente en las calles, marcando una clara diferenciación con los sectores que proponen «esperar» o «negociar de rodillas» frente al ajustado esquema fiscal del gobierno nacional.
Alerta roja en la UNQui: Presupuesto, deserción y el rol del centro de estudiantes
Abril Carugatti trazó un panorama alarmante respecto de la realidad que se vive día a día en los pasillos de la Universidad Nacional de Quilmes. Sostuvo que, a pesar de los discursos oficiales sobre supuestos alivios presupuestarios, las partidas destinadas al funcionamiento cotidiano siguen estando «a mitad de camino» frente a la inflación acumulada.
«Defender la universidad pública hoy no es solo defender las paredes del edificio, es defender el pensamiento crítico y garantizar que los hijos de los trabajadores puedan seguir cursando», enfatizó Carugatti.
La militante del ¡Ya Basta! denunció que el costo del transporte público, la disparada de los apuntes y la canasta básica escolar están empujando a una deserción masiva de estudiantes de carreras clave (como Terapia Ocupacional, donde milita). Ante esto, criticó con dureza a la actual conducción del Centro de Estudiantes de la UNQui por mantener un perfil «blando» y «corporativo». «No podemos tener centros de estudiantes que funcionen como oficinas administrativas del rectorado. Necesitamos un gremio estudiantil asambleario, independiente y que esté en la calle organizando comités de apoyo junto a los trabajadores en lucha», sentenció.
«La salida no es resignarse, sino organizarse»
Por su parte, María Paz Álvarez amplió la mirada hacia el plano laboral y territorial del Conurbano Sur. La referente del Nuevo MAS enfocó sus críticas en la pérdida histórica del poder adquisitivo: «El salario mínimo perdió casi el 40% de su poder de compra y ya vale menos que en la crisis del 2001. En este contexto, pretenden hacernos creer que los problemas del país son los derechos laborales o las protestas sociales», fustigó.
Álvarez defendió el programa histórico de su partido, identificado con Manuela Castañeira, que incluye medidas anticapitalistas de fondo, como un salario mínimo indexado a la inflación real y el financiamiento de la salud y educación pública mediante impuestos directos a las grandes ganancias corporativas.
Asimismo, apuntó contra la pasividad de las centrales sindicales tradicionales: «Hay una complicidad evidente de las cúpulas de la CGT y las CTA, que dejan pasar el ajuste sector por sector sin convocar a un verdadero plan de lucha unificado», disparó la dirigente, rescatando como contraejemplo las colectas solidarias y las pintadas que la juventud de su espacio realizó en Quilmes en apoyo a los trabajadores de la fábrica de neumáticos FATE.
Convocatoria abierta: Plenario regional en la UNLa
Como parte de esta estrategia de organización e independencia política en la zona sur, las referentes aprovecharon el aire del streaming para anunciar una de sus principales apuestas militantes para los próximos días. Se trata de la realización de un gran plenario del sector que tendrá lugar en las instalaciones de la Universidad Nacional de Lanús (UNLa). Según explicaron, el encuentro busca nuclear no solo a la militancia estudiantil de la región —conectando las realidades de Quilmes, Avellaneda y Lanús— sino también a jóvenes trabajadores precarizados, repartidores y sectores en lucha, con el objetivo de debatir democráticamente un plenario de resoluciones y un plan de acción concreto para coordinar la resistencia contra las medidas de ajuste en el Conurbano.
Batalla cultural y el desafío hacia la juventud
Frente al análisis del fenómeno de la derecha en los sectores juveniles, Álvarez analizó que gran parte de ese voto inicial respondió a un «desencanto legítimo» con las gestiones anteriores que profundizaron la pobreza, pero aseguró que esa base se está resquebrajando al chocar con la realidad del desempleo y la falta de futuro.
«Entiendo perfectamente el desencanto de los pibes, pero la salida no es la resignación individual ni el sálvese quien pueda. Hay una nueva generación que quiere hacer política de otra manera, con claridad, con principios y con compromiso», señaló la referente.
Hacia el cierre del programa, ambas invitadas coincidieron en que el segundo semestre del año estará signado por una reactivación del movimiento estudiantil y de mujeres en la región. Convocaron a la militancia activa y a la organización en lugares de estudio y de trabajo para frenar de raíz los intentos de privatización o arancelamiento encubierto.



































