
El exintendente y actual convencional provincial, Carlos Lafuente, celebró el consenso local en «Sin Retorno Streaming». Trazó los objetivos para «levantar el partido», lanzó duras críticas a los sectores disidentes y descartó candidaturas personales. Su pasado en el GEN y el recambio necesario en la UCR lomense.
El radicalismo de Lomas de Zamora vive horas de reconfiguración política. Luego de años de fragmentación, los diferentes sectores de la Unión Cívica Radical (UCR) alcanzaron un acuerdo para presentar una lista única de cara a los próximos desafíos institucionales. El exintendente del distrito y flamante convencional provincial, Carlos Lafuente, pasó por los micrófonos del programa Sin Retorno Streaming y analizó el escenario interno, el rol de la oposición y el futuro del centenario partido.
Para Lafuente, el consenso alcanzado en el plano local representa un punto de inflexión histórico para el armado lomense. “La lista de unidad era super necesaria para un punto de partida del radicalismo de Lomas de Zamora. Se necesitaba algo así, era algo que no ocurría desde hace no menos de 20 años”, enfatizó el dirigente, poniendo en valor el esfuerzo de los diferentes sectores.
Sin embargo, aclaró que la foto de la unidad es solo el primer paso de un proceso más profundo: “Ahora viene el ‘para qué’, en el que vamos a tener que ponernos de acuerdo muchos radicales y tirar todos para adelante por el partido. Al radicalismo hay que levantarlo”. En ese sentido, hizo una fuerte autocrítica sobre el presente de la UCR ante la sociedad civil: “El radicalismo tiene que empezar a escuchar a los vecinos y debemos tener contenido. Hoy no le estamos diciendo a la sociedad hacia dónde queremos ir”.
La interna del 5%
El exjefe comunal no ahorró críticas para aquellos sectores que intentaron forzar una disputa en las urnas hasta el último minuto, apuntando implícitamente a los operadores de Adelante Buenos Aires. El foco de sus cuestionamientos estuvo sobre Carlos Bonino: “Bonino reconoce que era tercero en Echeverría, pero no reconoce que era quinto en Lomas de Zamora. Ahí empiezan los problemas”, disparó sin rodeos.
Respecto al panorama general del cierre de listas, Lafuente minimizó el peso real de los sectores disidentes y desmintió cualquier tipo de maniobra de exclusión. “Nosotros éramos el 95% del partido, y aparece un 5% diciendo que presentaban una lista, que no se querían bajar e iban a una elección interna. Algo que lastimaba, y mucho, al radicalismo lomense”, explicó, para luego asegurar que “para nada hubo proscripción. Creo que Bonino ni siquiera conoce a Emiliano Renzulli”.
El recambio
Al ser consultado sobre las tensiones internas respecto a la edad de la dirigencia y las consignas de renovación total que impulsaban algunos grupos, el convencional provincial fue tajante: “Decían que había que tirar a los viejos. Nosotros venimos a apoyar, yo no aspiro a ningún cargo”.
En el plano de los nombres propios del escenario local, Lafuente analizó la situación del concejal Alejandro Trotta. Si bien elogió su presente legislativo, dejó una fuerte advertencia sobre sus aspiraciones ejecutivas debido a su negativa a confluir en el armado mayoritario. “Con Alejandro Trotta no tengo ningún inconveniente. Es un abogado muy reconocido en Lomas de Zamora. Como concejal está haciendo un gran papel. Es una persona interesante, que si no es en esta puede ser en la otra”, comenzó señalando, aunque matizó inmediatamente: “En su momento lo invitamos a ser parte de la lista, pero dijo que no estaba de acuerdo en participar en ninguna lista de Lomas de Zamora. Me parece que si ahora quiere ser candidato a intendencia, le va a costar”.

El GEN
De cara al panorama electoral y las posibles coaliciones políticas, el exintendente remarcó que la UCR debe recuperar su centralidad antes de sentarse a negociar con otras fuerzas. “El radicalismo debe tener sus propios candidatos. Después hablamos si vamos en una alianza, para qué y con qué contenido”, subrayó, añadiendo que “el radicalismo tiene figuras, tiene cuadros. El problema es que tiene que volver a militar en la calle. Si el radicalismo no tiene peso político, nadie va a hablar con nosotros. Por eso tenemos que ponernos de acuerdo adentro”.
Finalmente, Lafuente despejó cualquier duda sobre sus ambiciones personales y repasó su trayectoria, que incluyó un alejamiento temporal de la estructura orgánica del partido para acompañar a Margarita Stolbizer.
“A mí hoy no me interesa ser candidato a nada. Ya tengo 65 años. Soy radical, estuvimos en algún momento con Margarita Stolbizer en un proyecto político. Eso terminó y volvimos al radicalismo hace años. Afiliado a la UCR y poniendo mi granito de arena”, concluyó, reafirmando su rol de consulta y militancia de base dentro del renovado esquema local.


































