
Se trató de un caso que requirió el trabajo de negociadores del Grupo Halcón. El hombre estaba fuera de sus cabales y en todo momento hubo riesgo para la mujer.

A raíz de un llamado al 911, efectivos policiales arribaron a Sourignes al 2100, partido de Morón, donde un hombre de 43 años tenía privada de la libertad a su pareja de 40, a quien la tenía en el patio de la propiedad sujetándola con una mano y con la otra la hincaba en el cuello con una cuchilla de carnicero, mostrándose hostil y amenazando con matar a la mujer, mientras que en el interior de la casa se veía por la ventana a una señora de 71 años -madre de la mujer- y una niña de 9 -hija de la rehén-.
El sujeto, con actitud violenta y nerviosa en todo momento, accedió a que las mujeres de la casa salgan de la propiedad logrando el resguardo por parte de los profesionales policiales.
Acto seguido, según lo informado, «se cumplió con el protocolo de toma de rehén y se hizo presente en el lugar un negociador del Grupo Halcón y personal de las Fuerzas Operaciones Especiales (F.O.E.) quienes dialogan con el sujeto».
El hombre, cuchillo en mano «presentó alto nivel de hostilidad, no accediendo a la negociación, sin demandas coherentes y tratando de buscar un final fatal».
Tras negociar, «se logró desgastar al captor quien aceptó ser tratado por profesionales y cuando sale a la vereda con calma se logró su aprehensión», rescatando así a la víctima quien presentaba un corte leve en la frente.
La Fiscalía interviniente dispuso la aprehensión y otros recaudos, mientras que se constató que el hombre presentaba prontuario: había sido condenado en el 2017 por robo en La Matanza, está fichado por resistencia a la autoridad «sin resolución Aprobation» y a su vez en Capital Federal por lesiones y amenazas.




























