
Se trata de un doble asesinato el cual es investigado por la justicia. Una mujer y un hombre fueron hallados muertos en un baño de sangre en su domicilio. Sus pequeños hijos de 6 y 8 años fueron testigos de la gresca y corrieron a avisar a un vecino quien finalmente alertó a la policía.
Efectivos policiales en patrullaje por el barrio La Cañada, en Quilmes, fueron alertados, sobre aviso de una llamada al 911, que habría un problema familiar en una vivienda la Calle Catamarca al 3900, por lo que una vez en el lugar un vecino del domicilio dijo que dos chicos, un de 6 y otro de 8 años, hijos de un mujer quien habita en el domicilio señalado, se encontraban en pánico y les dijeron que su padre habría matado a su madre.

Ante tremendo panorama, los oficiales, tras mantener comunicación con la fiscal de turno quien avaló el accionar policial, ingresaron a la vivienda y hallaron a la mujer (32) tendida en el piso junto al sujeto (53) ambos sin vida en apariencia a causa de heridas cortantes.
Junto a los cuerpos, según el parte policial, los pesquisas encontraron «una cuchilla» y un arma de fuego calibre 380 y a un costado un cargador en apariencia sin haber sido utilizado como tampoco se hallaron vainas.
Arribó al lugar la fiscal de turno junto con personal de la Policía Científica para recabar más elementos que den cuenta del por qué del fatal desenlace y retirar los cuerpos para la correspondiente autopsia.
Recapitulando lo informado, «en lugar se halló un grabador de imagen DVR, una cuchilla de tipo cocina y un arma de fuego, no obteniéndose dato alguno dado a que la señora agente fiscal con personal de científica preservó los mismo en forma privada y tras recolectar declaraciones testimoniales se puso establecer que la pareja hace un año y medio que se encontraba separada, que el masculino residía en otra vivienda y que hace un tiempo ya mantenían una relación conflictiva».
El caso sigue siendo materia de investigación.




























