
Es uno de los tipos de arritmia más frecuentes. Gracias a los últimos avances, las técnicas de ablación hoy son más seguras, efectivas y de rápida recuperación. Cómo son los nuevos procedimientos por campos pulsados que ya se aplican en la Argentina y qué podemos hacer para controlar los factores de riesgo.
La sensación de que el corazón se acelera sin un motivo aparente y por momentos late en forma despareja, como si estuviese desacompasado. Palpitaciones, mareos, desgano, falta de aire, cansancio. Las arritmias generan síntomas que afectan el día a día de quienes las padecen y pueden tener un impacto aún mayor en nuestra salud. En el caso de la fibrilación auricular, la más frecuente, es causa de accidente cerebrovascular (ACV) y puede llegar a provocar la muerte.
Lejos de preocuparse, la consigna es ocuparse. En los últimos años los avances en los métodos de detección y tratamiento permitieron diagnosticar antes este tipo de patologías y abordarlas a tiempo, con métodos cada vez más modernos, efectivos y que demandan un menor tiempo de recuperación. La clave está en dedicarle un tiempo a nuestro corazón, adoptar los hábitos que ayudan a protegerlo y prestarle atención a sus señales de alerta.
“La fibrilación auricular es la taquiarritmia más común. Es una enfermedad crónica relacionada a la edad, hipertensión y diabetes, aunque puede ocurrir asociada a otras enfermedades y también aparecer en pacientes sanos y jóvenes. Es una enfermedad progresiva que constituye la principal causa de ACV invalidante y se asocia a mayor mortalidad e insuficiencia cardiaca”, explica el doctor Gastón Albina (MN 83.891), subjefe del servicio de Electrofisiología y Arritmias de ICBA Instituto Cardiovascular.
El experto apunta que “varios estudios clínicos demostraron que el abordaje precoz tiene un impacto positivo en la evolución de los pacientes, principalmente mediante una intervención temprana con ablación, que ha demostrado ser la mejor herramienta para mejorar los síntomas y enlentecer la progresión de la enfermedad”. Este procedimiento mínimamente invasivo se realiza con catéteres introducidos a través de los vasos sanguíneos hasta el corazón y permite localizar el origen de la arritmia para tratarlo de forma precisa mediante la aplicación de distintos tipos de energía.
Más diagnósticos y un mayor conocimiento
Los especialistas detectan que en los últimos años creció la cantidad de diagnósticos realizados, un fenómeno que está asociado a factores múltiples. Así lo explica el doctor Maximiliano Massa (MN 16.5561), del staff del Servicio de Electrofisiología y Arritmias del ICBA: “Por un lado, hoy contamos con un mayor conocimiento y mejores herramientas para detectarlas, incluso a través de nuevas tecnologías de monitoreo como los relojes inteligentes, que pueden ayudar a identificar episodios sospechosos y favorecer una consulta precoz. Además, aumentó la expectativa de vida, y muchas arritmias se vuelven más frecuentes a mayor edad. A esto se suma el mal control de factores de riesgo cada vez más prevalentes, como la hipertensión, el sobrepeso, el sedentarismo, la diabetes o la apnea del sueño”.
El electrofisiólogo destaca que el estrés y los malos hábitos de la vida moderna no siempre causan por sí solos una arritmia, pero sí pueden favorecer su aparición o actuar como desencadenantes en personas predispuestas. Por eso, la prevención sigue siendo un elemento clave, a través de un estilo de vida saludable, además de realizar los controles periódicos que permitan un diagnóstico precoz.
En los consultorios, también son frecuentes los casos de extrasístoles. Se trata de latidos adelantados que, en muchos casos, son benignos y pueden incluso no dar síntomas, aunque en otros pacientes provocan palpitaciones o mareos y un impacto importante en la calidad de vida. Cuando su carga es alta, pueden afectar la función del corazón.
Un nuevo paradigma en los tratamientos
“En los últimos años hubo un cambio de paradigma. La ablación de fibrilación auricular pasó a ser un procedimiento percutáneo ambulatorio, cuando en sus inicios tenían hasta 48 horas de internación. Después, a medida que fuimos adquiriendo experiencia, solamente se lo dejaba al paciente una noche. Hoy en día, después del procedimiento, tienen solamente cuatro horas de observación y si el posoperatorio es normal, se le da de alta el mismo día con la medicación correspondiente y la indicación de un control ambulatorio”, explica el doctor Fernando Scazzuso (MN 83.184), cardiólogo jefe de Electrofisiología y Arritmias del ICBA Instituto Cardiovascular.
En su visión, fue determinante también que haya mejorado mucho la detección de la fibrilación auricular, a través de los métodos digitales o las herramientas de diagnóstico como los relojes inteligentes y otro sistema de registro. “Esto llevó a tener un aumento en el último año del 40% en la tasa de procedimientos, con una tasa de éxito del 85% con un primer procedimiento; es decir, solo un 15% de recurrencia. La ablación de fibrilación auricular demuestra disminución de la mortalidad, sobre todo en aquellos pacientes con insuficiencia cardíaca, con tasas de reducción de hasta el 40%”, destaca.
Aunque el beneficio directo se da en la calidad de vida de los pacientes, también resulta muy positivo para el sistema de salud. “Además de baja de la recurrencia y la disminución de la mortalidad, en el 86% de los casos dejan de tomar medicación antiarrítmica y anticoagulante. Por otro lado, hay un 75% menos de cardioversiones (un procedimiento donde se utiliza un shock eléctrico para revertir la arritmia a un ritmo normal) y un 65% menos de concurrencia a las salas de emergencia por esta problemática. Con lo cual el gasto en salud también disminuye significativamente cuando uno utiliza un tratamiento de ablación versus el tratamiento farmacológico”, explica.
Los procedimientos en sí vienen experimentando a su vez avances significativos. Gracias al desarrollo de nuevas tecnologías y a la mejora de las fuentes de energía utilizadas, hoy es posible localizar con mayor precisión el origen de muchas arritmias y tratarlas de una forma más dirigida. Esto permitió que las ablaciones sean más seguras y logren mejores resultados, tanto en el control de los síntomas como en la evolución a largo plazo. Hoy son más rápidas y tienen una menor tasa de complicaciones.
Un procedimiento de avanzada en la Argentina
A fines de junio el ICBA implementó una nueva tecnología de ablación por campos pulsados y la intervención fue transmitida en vivo para profesionales médicos. El procedimiento utiliza una fuente de energía no térmica diseñada para interrumpir las señales eléctricas irregulares que originan la fibrilación auricular. Lo que hace es entregar pulsos eléctricos breves y controlados que permiten tratar zonas específicas del corazón vinculadas a la arritmia y reducir el impacto sobre otros tejidos.
“A nivel nacional, este avance tiene una relevancia muy importante para la electrofisiología, porque posiciona a la Argentina dentro del grupo de países que ya cuentan con acceso a una tecnología de última generación para el tratamiento de la fibrilación auricular. No se trata solo de incorporar un nuevo dispositivo, sino de abrir la puerta a una nueva etapa en el tratamiento de las arritmias cardíacas, con procedimientos cada vez más precisos, seguros y estandarizables”, señaló el doctor Fernando Scazzuso.
Este tipo de ablación es una alternativa que puede ser considerada en pacientes con fibrilación auricular paroxística o persistente, sintomática y recurrente, especialmente cuando el abordaje farmacológico no dio un resultado satisfactorio. El tratamiento busca no solo regular el ritmo cardíaco, sino también mejorar la calidad de vida y reducir el impacto de la enfermedad en las actividades cotidianas.
“La transmisión en vivo de un procedimiento pionero tiene un enorme valor educativo y académico. Permite que otros profesionales observen en tiempo real no solo la técnica, sino también la toma de decisiones, la dinámica del equipo, la interpretación de cada etapa del procedimiento y la resolución de situaciones prácticas que forman parte del trabajo cotidiano en laboratorio de electrofisiología. Ese intercambio directo acelera la curva de aprendizaje y favorece una formación médica continua”, concluye el experto del ICBA.






























