
En una entrevista brindada al programa Sin Retorno Stream, el referente del Partido Socialista de Lomas de Zamora, Martín Canay, analizó con tono firme la normalización del partido a nivel provincial, los desafíos de cara al plano electoral de 2027 y disparó duras críticas hacia la gestión municipal de Federico Otermín.
Canay comenzó celebrando el fin del período de intervención que atravesaba la fuerza en la provincia de Buenos Aires. Tras concluir el proceso de elecciones internas, confirmó que Luciano Burket (de Mar del Plata) es el nuevo secretario general provincial.
Esta normalización institucional busca dejar atrás las disputas internas —a las que definió como «picardías» habituales de la política que nada tienen que ver con la ideología— para concentrarse plenamente en el escenario electoral.
Candidatura propia para 2027 y el «límite» es Milei
Respecto a la estrategia nacional, adelantó que el socialismo definió orgánicamente el compromiso de llevar un candidato propio a la presidencia. El dirigente consideró clave esta decisión para «revitalizar el partido» tras el desgaste de los últimos procesos electorales, deslizando que el postulante podría surgir de Santa Fe, donde la fuerza cuenta con mayor visibilidad y trayectoria.
Sin embargo, dejó en claro cuál es la prioridad absoluta:
«Hoy hay un enemigo común a toda la oposición y a todas las fuerzas que nos consideramos desde el centro hasta la izquierda, que es Milei, y hay que trabajar para sacarlo sí o sí en el 2027».
Bajo esta premisa, Canay se mostró a favor de dirimir candidaturas dentro de una gran PASO opositora que aglutine desde el centro hasta la izquierda, argumentando que una «tercera vía» por fuera solo terminaría restándole votos a la alternativa real para vencer al oficialismo.
Cruces con el FIT: «El único partido de izquierda con capacidad de gobernar es el Socialista»
Al ser consultado sobre posibles alianzas con el Frente de Izquierda y de Trabajadores (FIT), Canay aclaró que el Socialismo está abierto al diálogo, pero diferenció las metodologías de construcción política. Cuestionó que la «ultraizquierda» (como catalogó al trotskismo) a veces carece de voluntad de apertura y suele tener un techo electoral.
«La izquierda somos nosotros. El único partido de izquierda con capacidad de gobernar en la República Argentina es el Partido Socialista. Lo hemos demostrado 30 años en Rosario y 12 años en la provincia de Santa Fe».
El dirigente defendió la necesidad histórica de realizar frentes o acuerdos pragmáticos (como la experiencia del Frente Amplio en Uruguay o alianzas locales en el país) para transformar la realidad efectiva de los ciudadanos en lugar de «quedarse en el discurso cerrado dentro del Congreso golpeándose el pecho».
Radiografía crítica sobre Lomas de Zamora: «Hay un desgobierno»
El tramo más tenso de la entrevista llegó al analizar el plano local. Canay reveló que no fue invitado a la apertura de sesiones ordinarias del Municipio por parte de las autoridades locales, lo cual usó como ejemplo de que en el distrito «no se esfuerzan por generar puentes».
Al evaluar la gestión de Federico Otermín, el referente socialista fue tajante:
«Me parece que las cosas bien no están en Lomas de Zamora. Me parece que tenemos muchísimos problemas, hay un desgobierno».
Canay denunció las falencias estructurales que persisten en la periferia lomense, contrastándolas fuertemente con el destino de los fondos públicos:
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Déficit en los barrios: Mencionó la falta de acceso a servicios básicos como agua corriente, gas natural y problemas graves de hábitat, en paralelo a una pobreza que continúa creciendo.
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Cuestionamiento a la obra pública: Criticó duramente los recursos invertidos en la remodelación de la Peatonal Laprida. Según sus propios cálculos basados en el avance de la obra, «ese pedacito de miércoles con ese macetero y esa lámpara nos costó 140 millones de pesos» si se prorratea el gasto total de la cuadra lindera a la estación.
Diálogo sin exclusiones para frenar a La Libertad Avanza
A pesar de sus marcadas diferencias con el Ejecutivo lomense, Canay remarcó que la urgencia de la coyuntura exige madurez política y que no dudaría en sentarse a dialogar tanto con el intendente Otermín como con sectores de la izquierda o el peronismo bonaerense para articular una resistencia institucional y electoral frente al avance territorial de La Libertad Avanza.


































