
El referente de Movilización Radical liquidó la especulación de las autoridades partidarias y advirtió que la tercera vía se derrumba por «mezquindades políticas». Denunció que el encuentro del radicalismo en Baradero «no representa a nadie» y criticó la hipocresía de proclamar candidatos propios para terminar negociando con Kicillof o Milei.
La interna de la Unión Cívica Radical (UCR) sumó un nuevo capítulo de fuerte voltaje tras las declaraciones del dirigente de Movilización Partidaria, Fabio Abraham, en el programa Sin Retorno Streaming. En un diagnóstico crudo y sin concesiones sobre el presente del partido, Abraham apuntó contra las autoridades conducidas por la especulación, advirtió sobre el achicamiento de un espacio del centro y dejó en evidencia las profundas fracturas de cara al armado electoral.
Para Abraham, la posibilidad de consolidar una alternativa por fuera de la polarización dominante se diluye día a día producto del cálculo individual de la dirigencia. «Estoy convencido de que hay espacio para una tercera vía, pero desde luego que no va a ser un sector ganador. El problema es que los que están pensando en eso no la ven como una oportunidad política; en realidad están evaluando cómo se paran y si les conviene o no», sentenció.
Asimismo, cargó duramente contra la parálisis organizativa: «Todas esas mezquindades que tiene la política, y que cada vez son peores, hacen que la tercera opción no salga a la calle. Eso hace que la gente comience a optar por las dos opciones: el oficialismo o el kirchnerismo. Esa tercera opción tendría que haber aparecido 4 meses atrás. Yo hablaba hace un tiempo de un 25%, hoy ya se habla de un 15. Si no se apuran, habrá tan solo un 5%».
Baradero
El dirigente no ahorró críticas hacia el evento que reunió al radicalismo bonaerense este fin de semana en la localidad de Baradero, al que calificó como un «espacio vacío de debate real e incoherente con el legado histórico de la UCR».
«Uno termina no yendo a encuentros como el de Baradero, de este fin de semana, porque saben que no te dan la palabra y terminan hablando 3 ó 4 que no dicen nada, o al final terminan haciendo lo contrario. Este tipo de eventos no representa a nadie», disparó Abraham.
Al analizar las posturas que conviven dentro de la UCR, trazó un mapa de alianzas contrapuestas donde la bandera del «candidato propio» termina siendo una fachada, al sostener que «el sector radical que aboga por una tercera vía es tan solo un tercio del partido. En la UCR hay sectores que ya están hablando con Kicillof, vía Massa. Después hay otros que quieren colar con Bullrich, si es que se larga, y si no que ella le haga el puente para arreglar con Milei».

Atomización
De cara a las próximas elecciones, el panorama que vislumbra Abraham es el de una fragmentación inevitable, donde la Convención Partidaria actuará más como un amortiguador de daños que como un eje ordenador.
«A la elección del año que viene vamos atomizados. De eso no cabe ninguna duda. Es más, ya se está planteando para que la Convención dé libertad de acción para que cada uno haga lo que quiera, con tal de que todos se queden dentro del partido y no entrar en un esquema de expulsiones. Los gobernadores ya están haciendo su propio juego, y ya tienen prácticamente un acuerdo con LLA», afirmó.
Finalmente, al referirse a los armados en los distritos y a las aspiraciones locales, Abraham desestimó los voluntarismos sin sustento estructural.
«En este contexto respeto a aquellos que tengan voluntad de ser candidatos, pero en el orden local habría que definir candidato de quién, con qué lista, qué candidato a gobernador. Me parece puro voluntarismo. Porque el problema es cómo, estructuralmente, llevas a cabo eso. Yo lo escucho a Balbín que plantea que tenemos que ir con candidato propio. Bárbaro, que lo salga a trabajar va a ser él o a quién apoya. No termina de definir nada», concluyó.

































