
Con una nutrida concurrencia de comerciantes del Conurbano Sur, Ezeiza fue sede de una jornada de análisis económico y capacitación pyme. Adaptación tecnológica, caída del poder adquisitivo y la resistencia del sector en la voz de sus protagonistas.
En una jornada que convocó a comerciantes y empresarios pymes no solo locales sino de diversos puntos del Conurbano Sur, el economista Damián Di Pace disertó sobre el escenario económico actual y presentó su libro “El futuro de las Pymes: La importancia de cambiar antes de crecer”. El encuentro, organizado por la Cámara de Comercio de Ezeiza, dejó al descubierto la preocupación del sector comercial ante la caída de la actividad, pero también abrió el debate sobre las herramientas indispensables para sostener la productividad en momentos de alta incertidumbre.
“El comerciante hoy debe pasar de la venta tradicional a ser un vendedor de contenido”
Ante un auditorio de poco más de 150 personas, y con auspicio de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y de la Federación Económica de la provincia de Buenos Aires (FEBA), Di Pace trazó un diagnóstico contundente sobre la coyuntura macro y microeconómica del país, señalando la baja generalizada en los indicadores de comercio mayorista y minorista, industria y construcción.
«Ante variables como la presión impositiva o la falta de infraestructura que el comerciante no puede modificar, la única salida es adaptar el negocio al ciclo tecnológico para ganar productividad», sostuvo el economista.
La hibridez entre la vidriera física y la digital
Uno de los puntos centrales expresados por Di Pace fue la resistencia inicial que aún persiste en algunos comerciantes hacia las nuevas herramientas, aunque remarcó que la convivencia entre el canal físico y el digital ya no es optativa:
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La vidriera digital como imán: Antes el esfuerzo estaba puesto en la fachada del local; hoy la vidriera digital debe ser la encargada de atraer al cliente hacia el mostrador físico o virtual.
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El local físico como espacio de experiencia: No desaparece, sino que se transforma en un punto de contacto humano, asesoramiento especializado y retiro de pedidos.
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El caso de éxito: Graficó con el ejemplo de un ferretero de Río Cuarto que comenzó a generar contenido digital sobre sus productos, logrando escalar la venta online del 2% al 60% de su facturación total y enviando pedidos a todo el país.
Incertidumbre, inversión privada y la «resiliencia pyme»
Respecto al rumbo económico nacional, Di Pace analizó el repliegue del sector público como motor económico y advirtió que la reactivación privada enfrenta un freno por la falta de previsibilidad a largo plazo.
«Muchas pymes ya ‘pagaron por ver’ en el pasado y sufrieron cambios de ciclo bruscos a los dos o cuatro años. Por eso hoy la inversión privada se ralentiza, a la espera de señales claras de continuidad», explicó.
Pese al panorama complejo, y ante la consulta de Data Conurbano, dejó un mensaje enfocado en la contención y la productividad: «Si se puede sostener el ciclo, hay que aguantar capeando la ola. Un proceso de selección natural dejará mejor posicionadas a aquellas pymes que hayan aprovechado este tiempo para mejorar su productividad interna, de cara a un futuro escenario de mayor crédito e inversión».
Sabrina Martínez: “Estamos tratando de sobrevivir a la baja del consumo y a la presión fiscal”
Por su parte, la titular de la Cámara de Comercio de Ezeiza, Sabrina Martínez, reflejó el sentir cotidiano del comerciante de a pie en la región y valoró la masiva convocatoria del encuentro.
Preocupaciones del sector local
Martínez detalló los principales factores que hoy ahogan la actividad comercial en el distrito y la zona de influencia:
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Presión tributaria y embargos: Asfixia impositiva tanto a nivel nacional como provincial/municipal.
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Caída drástica del poder adquisitivo y el consumo: La falta de inyección monetaria en el bolsillo del consumidor complica la rotación de stock.
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Fiscalización y controles: La acumulación de inspecciones laborales y normativas en un contexto de baja facturación.
El rol de la entidad y el llamado a la unidad
Frente a este escenario, la dirigencial destacó las gestiones diarias que realiza la cámara para acompañar al socio local, facilitando la resolución de trámites municipales, la gestión de multas o sanciones y la organización de capacitaciones como la brindada por Di Pace.
«Aparentemente no hay perspectivas inmediatas de que aumente el poder adquisitivo en el corto plazo, por lo que tendremos que sobrevivir con la clientela habitual, capacitar en modalidades virtuales y apelar más que nunca a que el vecino apoye al comercio de su barrio», concluyó Martínez, haciendo una llamada a los comerciantes no asociados a sumarse para fortalecer la representación sectorial.



































