
El exintendente de Avellaneda encabezó un acto político en Tres de Febrero junto a la diputada provincial Ana Luz Balor. Frente a militantes y vecinos, detalló el modelo de gestión local, cuestionó la mirada del Gobierno nacional sobre el Estado y llamó a construir una multisectorial para consolidar la «comunidad organizada».
En un concurrido encuentro celebrado en el Club Florentino Ameghino de la localidad de Sáenz Peña, el exintendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, junto a la diputada provincial Ana Luz Balor, compartió un exhaustivo análisis sobre la situación política y socioeconómica que atraviesan los municipios bonaerenses, la distribución de ingresos fiscales y la efectividad de las políticas públicas locales.
Durante la jornada, Ferraresi expuso una mirada crítica respecto del escenario nacional y planteó la necesidad de una profunda autocrítica en el seno del peronismo para reconstruir el vínculo con la ciudadanía a través de resultados concretos.
Autocrítica, Estado y la llegada de Milei
Al analizar la coyuntura política y el triunfo de La Libertad Avanza, Ferraresi sostuvo que el surgimiento de Javier Milei es consecuencia de las falencias de la gestión propia:
“La llegada de Milei no tiene que ver con sus aciertos, sino con nuestros fracasos. Y esos fracasos se basan en que no pudimos poner en valor lo que pensamos y decimos, nuestra filosofía. El peronismo, cuando gobierna, genera una cantidad de expectativas que se tienen que ver reflejadas en acciones de gobierno: un salario digno, la generación de puestos de trabajo, la educación, la universidad pública gratuita, el desarrollo de la escuela técnica, de la capacidad productiva… Entonces, la gente va a volver a confiar en nosotros si verificamos con hechos nuestras palabras”, remarcó.
Asimismo, cuestionó el discurso libertario respecto de la intervención estatal, asegurando que la discusión central no pasa por la presencia o ausencia del Estado, sino por a quién beneficia su efectividad:
“El Estado presente es una falacia, porque el Estado siempre está. Puede ser eficaz para favorecer a las corporaciones, como hace el gobierno de Milei, o puede ser eficaz para estar al servicio del pueblo, como proponemos nosotros”, aseveró.
El «Modelo Avellaneda»: De la promesa a la transformación universal
Ferraresi tomó como eje de referencia las transformaciones impulsadas durante su gestión en el Municipio de Avellaneda para argumentar que es posible un Estado local eficiente, autónomo y cercano a las demandas de la comunidad.
Según el dirigente, la gestión debe ser entendida como un proceso progresivo que se valida en el territorio mediante el diálogo directo: “¿Cómo se logra? Hablando con la gente, identificando cuáles son los problemas y resolviéndolos. Escuchar y resolver lo que pide la gente. Debe ser una escala, no es mágico, no vas a pasar de 4 polideportivos a 17, o de 2 jardines maternales a 30, pero es un proceso, y cuando ese proceso empieza a vislumbrarse, la gente lo empieza a abrazar”.
Entre los principales hitos e indicadores del modelo implementado en Avellaneda, se destacan:
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Educación y Primera Infancia: Cobertura del 100% con 30 jardines maternales municipales que aseguran vacantes universales para todas las familias del distrito, sumado a la climatización (aire acondicionado) en la totalidad de las escuelas públicas.
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Infraestructura Deportiva y Salud: Red de 17 polideportivos municipales y 2 en construcción, piletas climatizadas y un centro de alto rendimiento donde 35.000 vecinos realizan actividades de forma gratuita. Renovación integral de los centros de atención primaria de la salud.
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Impacto Económico y Círculo Virtuoso: Explicó que el impulso masivo al deporte generó un dinamismo económico comercial singular: la sucursal de una reconocida firma de artículos deportivos con mayor facturación de todo el país es la que está radicada en Avellaneda.
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Gestión Eficiente de Servicios: La municipalización del servicio de recolección de residuos urbanos sin reducir salarios, demostrando que “el Estado puede ser eficiente y cuidar a los trabajadores poniendo al trabajador en el centro”.
Autonomía fiscal, coparticipación y la construcción multisectorial
En materia económica y administrativa, Ferraresi subrayó que la piedra angular de la soberanía política radica en la independencia económica, instando a los distritos a construir una matriz de recaudación propia justa que no dependa exclusivamente de los envíos de coparticipación:
“De nuestros tres conceptos básicos, la independencia económica es la más importante, porque es lo que te permite tener soberanía política y trabajar para alcanzar la justicia social. Nuestra primera tarea en la etapa que viene es generar una matriz económica que nos permita tener independencia, autonomía y administrar con justicia fiscal. La coparticipación está mal distribuida; si se recaudara bien y se redistribuyera, podríamos financiar políticas públicas universales”.
Para finalizar, el exintendente se refirió a la necesidad de articular una nueva propuesta política multisectorial que trascienda la estructura de las agrupaciones tradicionales para convocar al conjunto de la sociedad civil: “Este presente duele, y por eso tenemos que salir. Cuesta ver la esperanza, pero los que militamos con Axel la vemos. Tenemos que construir una unidad no con agrupaciones políticas, sino con los sectores. Generar un concepto multisectorial de participación, donde todos se vean involucrados. Hay que construir eso que definió Perón y ahora visibiliza León XIV en su encíclica: una comunidad organizada, donde el gobierno lleve adelante la administración con la participación activa de instituciones y vecinos”, concluyó.































