
De balneario popular a codiciado desarrollo inmobiliario: La Laguna de San Vicente atraviesa una profunda transformación marcada por el avance de los barrios privados y la privatización de sus costas. Entre el impacto ambiental sobre la reserva natural, la pérdida del acceso público para los vecinos y la promesa de progreso económico, la histórica «Laguna del Ojo» enfrenta tensiones entre la preservación de su patrimonio biológico y su conversión en un exclusivo polo residencial del sur del Gran Buenos Aires.
Por: Jorge Zatloukal
Los primitivos colonizadores se asentaron en torno a la Laguna del Ojo, en lo que hoy se conoce como Pueblo viejo, hombres y mujeres de a caballo, rodeados del paisaje infinito de nuestra Pampa, solo recortado por los Montes de Tala y el temor permanente de la llegada de algún malón de indios.
El sistema de Lagunas de San Vicente forma parte de un conjunto de humedales dentro de un área natural protegida integrada por Laguna de San Vicente, la laguna Tacuru, el Arroyo San Vicente y la Laguna La Bellaca está reserva ecológica fue creada en el 2011 por el Decreto Provincial 469, estando protegida por diversas leyes nacionales y tratados internacionales.
Luego de la llegada del ferrocarril en 1928 y de la radicación de Juan Perón en la quinta 17 de octubre, San Vicente y su laguna comenzaron a tomar notoriedad.
En 1948 se creó el Club de caza y pesca, entidad que hasta 1963 tuvo cierta incumbencia en el mantenimiento del espejo de agua efectivamente ese año por ordenanza 597, se aprobó una concesión de la laguna a la empresa Sociedad Lago Milagro, cuyo artículo primero establecía un periodo de contrato de 10 años, apuntaba a » un lugar sano de esparcimiento para los vecinos» y contemplaba inversiones en un camino de circunvalación, confitería, isla y restaurante. Este primer proyecto privatizador no próspero.
Es en la década de 1970 que nuevamente comienza a tomar forma de balneario, en diciembre de 1971 a instancias de Jorge Losada se realizó el Primer festival de la laguna que se repitió hasta 1973 aquel evento contaba con la participación del Colegio Almafuerte y la Cámara de Comercio, incluyó actividades como kermeses, esquí acuático, natación, moto náutica, paracaidismo y concursos de pesca.
En agosto de 1977 durante el gobierno municipal, del intendente de facto Francisco González Carballal, comienzan los estudios tendientes a la recuperación de la laguna, a cargo de ingenieros de la Dirección de Hidráulica de la Provincia de Buenos Aires y la Comisión de Turismo local.
Por aquel entonces la laguna tenía una superficie muy reducida con una suerte de isla en su parte central, es así que se comienza un trabajo de dragado y ampliación de la misma con una finalidad de explotación turística.
Dos años más tarde en 1979 ya se habían agregado cerca de tres hectáreas de superficie adicional y además se construyó, con la ayuda de la Asociación Promotora, la entrada del actual Camping Municipal.
En 1980 se habían creado dos islas y se esperaba terminar un moderno balneario, con espacio para deportes acuáticos, de 600 metros de largo y un ancho variable entre 50 y 200 metros.
Luego de 1983 la laguna entra en un proceso de decadencia y abandono, hasta 2011 cuando es declarada reserva por esos años grupos «ecológicos», en el marco de la fiesta del mate, sembraron en la laguna plantas «nativas», que rápidamente se transformaron en una plaga cuya remoción hasta hoy día representa un gasto anual millonario para los contribuyentes.
La laguna del Ojo fue declarada reserva por las ordenanzas 3.907 y 4.089 y por el decreto provincial 469/11 como «Reserva Natural de Objetivo Definido Mixto Educativo y de Protección de cuencas Hídricas “Lagunas de San Vicente” del Partido de San Vicente, compuesta por los sectores que se mencionan a continuación con sus respectivas nomenclaturas catastrales y/o ubicaciones:
» …1. Laguna del Ojo. Calles Facundo Quiroga desde Iberá Oeste hasta Iberá Este, Circunscripción I; Sección B. Canal de vinculación desborde de la laguna hacia el Arrollo San Vicente a cielo abierto por calle Antártida Argentina.
2. Laguna La Bellaca: Circunscripción II Rural, y riberas de la laguna…»
En tanto la ordenanza 5.033 la declaró humedal protegido, también está protegido por una convención internacional a la adhirió nuestro país que protege las aves silvestres.
La creación de la reserva no trajo grandes cambios y se dio en un permanente conflicto con grupos ecológicos radicalizados que defendían la no alteración de los humedales.
Ante el fracaso de la etapa «ecológica» de la reserva y luego de una reunión privada mantenida entre funcionarios y los empresarios: Damián Manusovich (MMCV), Gonzalo de la Serna ( CEO de de Consultatio, Nordelta y puertos), Pascual Saccomano (Saccotex) y Damián Wolkowiski (Blue&Yellow) el pasado 18 de junio, fue presentado públicamente el proyecto «Distrito Laguna» una iniciativa privada, que surge con la idea de recaudar fondos para el municipio al urbanizar y privatizar parte de este verdadero «botín verde»; las 561 hectáreas de humedales de la reserva ambiental de la laguna, mediante la creación de una suerte de barrio náutico privado.
Se trata de un plan en curso, que podría generar en lo inmediato un ingreso al municipio de cerca de 1.500 millones de dólares, según valores de mercado.
Para tener seguridad jurídica seguramente requerirá de audiencias públicas y profundos estudios de impacto ambiental, capacidades de redes viales, eléctricas y cloacales, para que además no termine transformándose en un proyecto para pocos.





























