
Ocurrió en la calle Manzotti, donde cuatro delincuentes armados abordaron a una familia cuando estacionaba en la puerta de su casa. Amenazaron con matarlos porque no podían hacer arrancar la camioneta, intentaron ingresar a la vivienda y escaparon tras la alerta de los vecinos.
Una jornada que parecía transcurrir con tranquilidad terminó convirtiéndose en una verdadera pesadilla para una familia de Don Bosco, en el partido de Quilmes. Segundos después de haber regresado de una consulta médica, fueron emboscados por una banda armada que sembró el terror en la puerta de su domicilio.
El hecho ocurrió sobre la calle Manzotti, entre Lomas de Zamora y Backman, cuando una Ford EcoSport blanca acababa de estacionar. En ese instante, un vehículo frenó a pocos metros y de él descendieron tres delincuentes armados, mientras un cuarto cómplice se mantuvo al volante para asegurar la huida.
#POLICIALES «Soy un viejo, fui al médico»: la desesperada súplica de un abuelo durante un violento asalto en Quilmes https://t.co/ZsoQqo6pTB pic.twitter.com/7TqKLXTRUV
— DataConurbano / NET (@DataConurbano) July 31, 2026
Miedo, amenazas y desesperación
La secuencia quedó marcada por la extrema vulnerabilidad de las víctimas. Uno de los asaltantes atacó directamente a un hombre de avanzada edad que acababa de descender del vehículo. En medio del pánico y buscando piedad ante los hombres armados, la víctima solo alcanzó a exclamar: “Soy un viejo, fui al médico”.
Al mismo tiempo, otro de los delincuentes abordó la camioneta, donde aún se encontraba otro de los integrantes de la familia. Sin embargo, la tensión escaló cuando los ladrones no lograron poner en marcha el vehículo. Tras intercambiar lugares en los asientos en reiteradas oportunidades, amenazaron a los gritos con matar a las víctimas si no les explicaban cómo arrancarla.
Intento de entradera y fuga por la alerta vecinal
En medio del robo de pertenencias y un teléfono celular, algunos familiares salieron de la casa para intentar frenar el ataque. Ante esto, uno de los asaltantes corrió hacia la vivienda y comenzó a patear la puerta con intenciones de concretar una entradera.
La reacción de los vecinos de la cuadra fue determinante: comenzaron a salir a la calle y a gritar falsamente que la Policía ya estaba arribando al lugar. Ante la alerta generalizada del barrio, los cuatro delincuentes abortaron el robo del vehículo y escaparon a toda velocidad en el auto en el que habían llegado.
Si bien la banda no logró llevarse la camioneta, el episodio volvió a encender las alarmas por los recurrentes hechos de inseguridad en la zona, dejando a toda una familia bajo un severo estado de shock tras minutos que estuvieron a punto de transformarse en una tragedia.





























