
El reconocido periodista, conductor y crítico cinematográfico murió a los 88 años. Su vínculo con la Universidad Nacional de Lanús dejó una huella imborrable en la comunidad educativa y cultural.
La comunidad de la Universidad Nacional de Lanús (UNLa) atraviesa horas de profundo pesar tras conocerse el fallecimiento de Rómulo Berruti, histórico periodista, conductor y una de las voces más respetadas de la crítica cinematográfica argentina. Tenía 88 años y murió el pasado lunes 23 de marzo en la ciudad de Buenos Aires, por causas naturales.
Con una trayectoria que abarcó más de seis décadas, Berruti no solo fue un emblema del periodismo de espectáculos, sino también un formador y promotor cultural que dejó su marca en distintos ámbitos, entre ellos la UNLa, donde desarrolló una intensa actividad docente y de divulgación.
Un puente entre el cine y la comunidad
En la UNLa, Berruti impulsó el ciclo “Al cine con la UNLa”, en la sala Tita Merello, que se convirtió en un espacio clave de encuentro entre el cine y la comunidad. Con funciones semanales, abiertas y gratuitas, el ciclo permitió acercar el séptimo arte a vecinos y vecinas del territorio, consolidando el rol de la universidad como actor cultural.
Su presencia no se limitó a la proyección de películas: con su estilo didáctico, cálido y apasionado, Berruti acompañaba cada función con análisis, comentarios y debates que enriquecían la experiencia del público.
Además, su vocación docente lo llevó a dictar el Seminario de Periodismo de Espectáculos en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, donde formó a nuevas generaciones de comunicadores.
Una trayectoria marcada por el periodismo y la cultura
Nacido el 23 de octubre de 1937 en Buenos Aires, Rómulo Berruti inició su carrera en el periodismo gráfico en medios emblemáticos como El Mundo, Crítica y Clarín, donde llegó a ocupar el cargo de jefe de la sección espectáculos. Allí creó el recordado espacio “Telones y Pantallas”, que se transformó en una referencia para los amantes del cine y el teatro.
También escribió en publicaciones como La Prensa, Somos y Gente, consolidando una voz propia dentro del periodismo cultural.
En televisión, su figura alcanzó gran reconocimiento como conductor del ciclo “Función Privada”, que lideró entre 1983 y 1998 junto a Carlos Morelli. El programa se convirtió en un clásico del análisis cinematográfico en la pantalla argentina. También participó en otros ciclos vinculados al espectáculo y la cultura, tanto en televisión abierta como en Canal 7.
En radio, brilló en programas como “Detrás del espejo”, que se mantuvo al aire durante 15 años, y más recientemente en “Plumas, bikinis y tangos”, donde rendía homenaje a la revista porteña y la música de Buenos Aires.
Reconocimientos y legado
A lo largo de su carrera, Berruti recibió numerosos reconocimientos, entre ellos el Premio Konex en 1987, uno de los más prestigiosos del país. Además, fue jurado en premios clave del ámbito cultural como los Martín Fierro, Cóndor de Plata y María Guerrero.
Fue también uno de los fundadores de la Asociación de Cronistas del Espectáculo (ACE), entidad central en la difusión y premiación de la actividad teatral en Argentina.
Su legado excede los medios: Berruti fue, sobre todo, un difusor incansable de la cultura, un puente entre las obras y el público, y un formador comprometido con el acceso al arte.
Una pérdida que conmueve
La muerte de Rómulo Berruti genera un fuerte impacto en el mundo cultural y especialmente en la comunidad de la UNLa, donde su trabajo contribuyó a democratizar el acceso al cine y a fortalecer el vínculo entre la universidad y su entorno.
Su voz, su mirada crítica y su compromiso con la cultura dejan una huella profunda que perdurará en quienes compartieron sus clases, sus ciclos y su pasión por el cine.
ENTREVISTA DEL AÑO 2013




























