
Su amistad con Rafael Jijena Sánchez lo acercó a Turdera, donde surgió la recordada frase sobre el atrio. Además, en su poema “Saudade con nombres y fechas” mencionó a Temperley, incorporando la región a su universo literario.
Por: Federico Gastón Guerra
Según el artículo de Rodolfo Edwards, “La poesía y la vida en la obra de González Tuñón”, publicado en Clarín, el poeta y cronista combinó toda su existencia con su escritura desde muy temprano:
“Nací en Buenos Aires el 29 de marzo de 1905… Esa mujer que pasa, mi plato en ‘El puchero misterioso’ y ese vendedor de globos… me reconcilian a cada rato con la vida. Ojalá se reconcilien conmigo los lectores”.
Esa autopresentación, incluida por César Tiempo y Pedro Juan Vignale en Exposición de la actual poesía argentina (1927), mostraba a un joven Tuñón que desplegaba ya todas sus barajas desde el inicio, anunciando un proyecto literario profundamente ligado a su experiencia de vida.
Su vínculo con el sur bonaerense estuvo marcado por la amistad con el escritor tucumano Rafael Jijena Sánchez, radicado en Turdera. Ese lazo quedó reflejado en Memoria de Turdera (El transeúnte. Buenos Aires, Ediciones Culturales Argentinas, 1982), donde se lee:
“Vivíamos en la calle de ‘La Tropas’, / antes, ‘el Camino Real’… / Era junto a la estación de juguete de Turdera… conocido por la Costa Brava”, describió Jijena Sánchez.
Aquella Turdera de principios del siglo XX tenía la melodía de los jilgueros, el polvo liviano de las huellas en la tierra, las vías del tren como único acceso a la Capital Federal, un tranvía a caballo y un templo enorme para la época en relación con sus habitantes. Fue entonces cuando el poeta exclamó que en Turdera “cabe el pueblo en el atrio”, frase que quedó reproducida por Jijena Sánchez.
Ese vínculo con el sur también aparece de manera directa en el poema Saudade con nombres y fechas, donde Tuñón menciona “la modista de Temperley”, incorporando a la región dentro de su universo de recuerdos y personajes.
Evocaciones
Esa presencia del sur no fue aislada. En distintos textos, Tuñón evocó pueblos con estaciones ferroviarias, arrabales y paisajes suburbanos. En La calle del agujero en la media (1930) escribe: “Yo conozco una calle de una ciudad cualquiera… y feliz como una rama de viento en primavera (…)”, imágenes que remiten a esos ámbitos cotidianos y barriales cercanos a la geografía suburbana.
Ese vínculo con el conurbano también fue señalado en el artículo “Un tango inédito de Raúl González Tuñón y sus raíces conurbanas”, publicado por Germán Ferrari en la revista digital de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ), donde se destaca que la presencia de paisajes suburbanos y personajes de los márgenes aparece como una marca de identidad en la escritura de Tuñón, rasgo que dialoga con sus recorridos por el sur bonaerense.
Como señala la crítica literaria Sylvia Saítta, la poesía de Tuñón se nutre de la ciudad moderna y sus márgenes, entre arrabales, puertos y paisajes suburbanos.
Para Edwards, fue de los iniciadores de la poesía urbana moderna. Tuñón fue cronista de viajes, periodista de observación muy fina y crítico de arte en el diario Crítica, donde tuvo de compañeros a Jorge Luis Borges y Roberto Arlt. Su escritura, cercana a las preocupaciones sociales, lo vinculó al grupo de Boedo que desarrollaba una literatura comprometida con su tiempo. Fue corresponsal en la Guerra Civil Española, donde generó amistad con Federico García Lorca, Miguel Hernández y Pablo Neruda.
Como señaló Felipe Pigna en el artículo “Raúl González Tuñón, el poeta con voz”, publicado en la revista Clarín Viva: “Su poesía no adoctrinaba: emocionaba. Y eso lo convirtió en un referente de la poesía social en la Argentina, precursor de una entonación rioplatense que influiría en las generaciones posteriores”.
Raúl González Tuñón falleció el 14 de agosto de 1974, a los 69 años. Su paso por Turdera y la mención a Temperley forman parte de esas huellas que confirman el alcance de una obra que supo unir grandes ciudades con pequeños pueblos del sur bonaerense, dejando intacta la conexión entre su vida y su poesía.






























