
César Trejo, director del Observatorio y excombatiente, analizó el debate sobre el proyecto de ley de soberanía nacional en una entrevista. Planteó la necesidad de discutir por separado las medidas vinculadas con Malvinas, utilizar las herramientas legales disponibles para defender los intereses argentinos y fortalecer la integración regional como parte de una política de Estado.
El debate parlamentario sobre el proyecto de ley de soberanía nacional volvió a poner la cuestión Malvinas en el centro de la discusión política. En ese marco, César Trejo, director del Observatorio Malvinas de la Universidad Nacional de Lanús (UNLa) y excombatiente, sostuvo que la iniciativa debe dividirse para diferenciar las disposiciones específicas sobre la causa Malvinas de aquellas relacionadas con la defensa, la seguridad y la inteligencia.
En una entrevista con Infobae a la Tarde, Trejo sintetizó su propuesta: “Hay que desdoblar la ley”. Según explicó, el Congreso debería tratar por separado las medidas estrictamente vinculadas con la soberanía sobre las islas y las modificaciones referidas a otras áreas del Estado.
“Hay que tratar específicamente lo estrictamente vinculado a la causa de Malvinas y tratar después todo lo atinente a la defensa, la seguridad y la inteligencia”, afirmó.
Herramientas legales para defender la soberanía
Trejo también planteó que la Argentina debe utilizar los instrumentos jurídicos nacionales e internacionales disponibles para afectar los intereses económicos británicos vinculados con los territorios en disputa.
“La Argentina debería usar todas las herramientas legales, todo lo que le asiste el derecho nacional e internacional, para afectar los intereses económicos británicos”, sostuvo.
En ese sentido, cuestionó los acuerdos de Madrid I y II, el pacto Foradori-Duncan y el acuerdo Mondino-Lammy, al considerar que facilitaron el desarrollo de actividades económicas británicas. Para el director del Observatorio Malvinas, la defensa de la soberanía requiere una estrategia que contemple los intereses económicos en juego y las herramientas que el país tiene a su disposición.
Su planteo no se limita a la actividad hidrocarburífera en la cuenca Malvinas Norte, sino que propone extender esa mirada a otras concesiones y actividades vinculadas con empresas británicas.
Defensa, industria y educación
El director del Observatorio Malvinas de la UNLa también vinculó la cuestión de la soberanía con la recuperación de las capacidades nacionales. Para Trejo, la defensa no debe entenderse como un área aislada, sino como una política integral que involucre a la industria, la ciencia, la tecnología y la educación.
“El sistema de la defensa es una estrategia completa que hace a la recuperación de las capacidades industriales, científico-tecnológicas, a la educación”, señaló.
En esa línea, cuestionó el debilitamiento de las capacidades de defensa durante las últimas décadas y advirtió sobre la necesidad de fortalecer el conocimiento social acerca de la cuestión Malvinas. “Nadie puede defender lo que ignora”, resumió.
La formación y la educación aparecen así como componentes centrales de una estrategia de soberanía que, desde su perspectiva, debe combinar recursos materiales, desarrollo científico-tecnológico y conocimiento histórico.
Una política de Estado y mayor integración regional
Trejo sostuvo que la Argentina necesita profundizar la integración con los países de América del Sur para fortalecer su posición tanto en la cuestión Malvinas como en la defensa de sus derechos históricos sobre la Antártida.
“La Argentina no va a poder recuperar Malvinas ni va a poder preservar sus derechos históricos sobre la Antártida” sin una política de integración regional, afirmó.
También advirtió que la política exterior no debería quedar subordinada a los cambios ideológicos de cada administración. “La política internacional no puede estar sujeta a las variables ideológicas de un gobierno o de otro, sino que hay intereses permanentes”, señaló.
En ese marco, mencionó los vínculos que el Reino Unido construyó en la región desde 1982 y destacó la importancia de considerar la dimensión logística de esa presencia. Según expresó, los lazos británicos con Uruguay, Brasil y Chile contribuyen a sostener sus operaciones en el Atlántico Sur.
Frente a ese escenario, planteó que la Argentina debe profundizar sus vínculos regionales y construir acuerdos duraderos que permitan sostener el reclamo de soberanía más allá de las diferencias entre gobiernos.
“La mejor señal que le podemos brindar a la potencia invasora de nuestras islas es que vean una clase política, una dirigencia política argentina, que oficialismo y oposición de alguna manera estén unidos en este concepto”, concluyó.
Las declaraciones de Trejo sitúan el debate legislativo dentro de una discusión más amplia sobre la política de Estado en torno a Malvinas: separar las materias para facilitar su tratamiento parlamentario, recurrir a las herramientas legales disponibles, fortalecer las capacidades nacionales y consolidar la cooperación regional como parte de una estrategia sostenida de soberanía.
































