
Jornadas de 12 horas, salarios que apenas rozan la indigencia y un sistema de «monotributistas de fin de semana». Una inspección en Lomas de Zamora dejó al descubierto el lado más oscuro del fraude laboral en el sector comercio.
En las últimas horas, lo que comenzó como una serie de denuncias por redes sociales tomó forma de expediente judicial y gremial. El Sindicato de Empleados de Comercio de Lomas de Zamora, liderado por Rubén Crosta, junto con el Ministerio de Trabajo bonaerense, desembarcó en dos sucursales de la cadena Día% del distrito, encontrando un panorama desolador: trabajadoras operando fuera de todo registro legal y bajo condiciones que remiten a épocas que se creían superadas.
12 horas por un plato de comida
La polémica se encendió tras la viralización de un aviso laboral de la propia franquicia que parecía una burla a la legislación vigente. La oferta: 12 horas de trabajo diarias (de 9 a 21 hs) por un sueldo básico de $407.000.
Para ponerlo en perspectiva, esa cifra apenas cubre la Canasta Básica Total (CBT) del mes de noviembre. Es decir, el supermercado propone que un empleado entregue la mitad de su vida diaria solo para no ser técnicamente considerado «pobre». Con la inflación actual, para cuando el trabajador cobra su primer sueldo, ese poder adquisitivo ya ha quedado debajo de la línea de flotación.
La ingeniería del fraude: el «comodín» del monotributo
Lo que más alarmó a las autoridades no fue solo el bajo salario, sino la sofisticada ingeniería para evadir responsabilidades sociales:
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Días de semana: Personal sin registrar («en negro») con jornadas extenuantes.
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Fines de semana: El relevamiento detectó que las trabajadoras eran reemplazadas por personas facturando como monotributistas.
Desde el gremio fueron tajantes: «Es un caso de fraude laboral sistemático». Esta maniobra busca encubrir una relación de dependencia evidente bajo la máscara de una «prestación de servicios», privando a los empleados de aportes jubilatorios, obra social y vacaciones pagas.
«No son casos aislados. Estamos ante un esquema de precarización que se repite y que utiliza la necesidad de la gente como combustible», advirtieron desde la organización sindical.
Un sueldo a un paso del mínimo
El sueldo ofrecido por la cadena queda a tan solo $66.000 del Salario Mínimo, Vital y Móvil, una diferencia ínfima si se tiene en cuenta que la carga horaria duplica lo establecido por la Ley de Contrato de Trabajo para una jornada normal.
La intervención del Ministerio de Trabajo marca un precedente en la región. Mientras las góndolas siguen exhibiendo ofertas de «ahorro», en la trastienda, el costo real lo están pagando los trabajadores con su salud y su futuro.






























