
El referente de Política Obrera no ahorró críticas a la conducción del FIT-U, al que acusó de transformarse en una “casta” electoralista. Además, sentenció que el anarcocapitalismo de Milei fue una puesta en escena para “rescatar al Banco Central a costa del sufrimiento popular”.
Jorge Altamira, histórico dirigente de izquierda y actual referente de Política Obrera, brindó una entrevista al programa Sin Retorno Streaming donde ofreció un descarnado análisis de la política nacional, la coyuntura internacional y, con especial dureza, la crisis y desorientación de la izquierda argentina.
El debate inició con un paralelismo entre el gobierno de Javier Milei y el de Carlos Menem. Altamira consideró que, aunque ambos impulsaron políticas similares de endeudamiento y ajuste, el apoyo de Menem fue total por parte del peronismo, lo cual evidencia que los partidos políticos en Argentina responden a los “intereses de los grandes capitalistas de acuerdo al momento”.
Milei y el anarcocapitalismo: “Rescate al Banco Central a costa del pueblo”
Al ser consultado sobre si Javier Milei es consecuente con su bandera anarcocapitalista, Altamira fue categórico al afirmar que la ideología ya no existe en el capitalismo moderno, y que las acciones del presidente son una “improvisación” obligada por las circunstancias.
Altamira desmintió el carácter «anarco» del gobierno, señalando que las medidas aplicadas solo sirvieron para un objetivo concreto:
«Milei transfirió todos los activos incobrables del Banco Central al Tesoro. Lo que el Banco Central no cobraba se lo pasó al Tesoro y el Tesoro se lo empezó a cobrar a usted, a mí, a los contribuyentes. Él ha rescatado el Banco Central a costa del sufrimiento popular con caída del consumo, pérdida de empleo, sufrimiento familiar, truncamiento de carreras, aspiraciones. Él ha rescatado el Banco Central, así que no tiene nada de anarco.»
El dirigente también apuntó contra las grandes corporaciones, mencionando el caso de Techint, que si bien protesta contra la amplitud de las importaciones, “apoya abiertamente el programa de Milei en materia financiera, laboral e impositiva”.
La izquierda, en un “derrumbe” y “absolutamente desorientada”
El tramo más crítico de la entrevista estuvo dirigido a la coalición que encabeza el Frente de Izquierda y de Trabajadores – Unidad (FIT-U), con sus principales referentes como Myriam Bregman, Nicolás del Caño y Gabriel Solano.
Altamira sostuvo que, en un momento de crisis y convulsión social, la izquierda está “más desorientada que los demás partidos políticos” por seguir apostando a un escalamiento electoral en lugar de “enraizarse en los trabajadores”.
«El trabajo sindical, el trabajo obrero de la izquierda está en derrumbe. Usted lo tiene expresado [en el Sindicato] del neumático, el primer sindicato industrial conquistado por la izquierda desde los años ’40, y está en una crisis sin salida. No ha sabido, no ha querido y no ha podido enfrentar la ofensiva patronal.»
Altamira identificó el problema central de esta desorientación en un «error de caracterización» de la época y en el histórico “fuerte seguidismo al kirchnerismo”, lo que impide a la izquierda desarrollar una orientación política propia.
Críticas a la “casta” y a las candidaturas testimoniales
El líder de Política Obrera elevó el tono al referirse a la conducta electoral de la izquierda:
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Acusación de “Casta”: Afirmó que quienes denunciaban a los militantes como «castas» son ahora los que «se anotan en todos los puestos» y buscan llegar a un cargo a toda costa, señalando una «descomposición» política.
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Candidatos Testimoniales: Cuestionó el uso de candidatos testimoniales en la provincia de Buenos Aires, práctica que revela la falta de una base militante sólida: «Si usted tiene candidatos testimoniales, quiere decir que usted no tiene militantes que puedan ejercer una actividad de propaganda».
Sobre la posibilidad de una unidad amplia, Altamira desestimó la idea, ya que las diferencias son de carácter político fundamental que llevan a la existencia de su propia organización, Política Obrera:
«Política Obrera tiene su razón de ser en este tramazamiento completo de la izquierda al campo tradicional de la política, al seguidismo. Por eso se han transformado en castas denunciando castas.»
La advertencia internacional: Gaza es “el comienzo”
Finalmente, Altamira analizó el contexto global, centrándose en las guerras mundiales y arancelarias, que, a su juicio, muestran la “bancarrota del capitalismo”.
Hizo una grave advertencia sobre la situación en Medio Oriente: “El ejemplo de Gaza es nada más que el comienzo”. Criticó la naturalización de los crímenes de guerra y sentenció que los tiempos actuales no son reformistas, sino “contrarrevolucionarios” desde el punto de vista del capital.
Concluyó señalando que el FIT-U es una corriente «seguidista del kirchnerismo» a nivel nacional y que la mayoría de la izquierda internacional, en su opinión, es un «calco del FITU», citando como ejemplo el voto de la izquierda alemana a favor de un presupuesto de guerra.




































