El Congreso bajo asedio: Gases, vallas y una reforma laboral que fractura el país

Lo que comenzó como una sesión clave en el Senado para definir el futuro del mercado de trabajo en Argentina ha derivado en una de las jornadas más violentas de los últimos tiempos. Mientras el oficialismo busca aprobar la Reforma Laboral, las inmediaciones del Palacio Legislativo se han convertido en un campo de batalla entre fuerzas federales y manifestantes.

Dentro del recinto, el clima es de máxima hostilidad. El proyecto de ley, que propone la sustitución de las indemnizaciones tradicionales por el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) y la extensión del período de prueba a ocho meses, encuentra una resistencia feroz en los bloques opositores y los gremios.

«Estamos legislando para el siglo XXI», sostienen desde el oficialismo, mientras que la oposición denuncia un «desguace de los derechos básicos». Sin embargo, el verdadero termómetro de la crisis no está en las bancas, sino en la calle.

El «Protocolo» llevado al límite

Afuera, la Plaza de los Dos Congresos está sitiada. El despliegue de la Gendarmería y la Policía Federal ha sido masivo desde las primeras horas de la mañana. Cerca de las 15:00, la orden fue clara: despejar las vías de circulación.

  • La Represión: Camiones hidrantes y unidades de infantería avanzaron sobre las columnas de la CGT, las CTA y movimientos de izquierda que ocupaban la Avenida Entre Ríos. Se registraron múltiples detonaciones de balas de goma y el uso intensivo de gas pimienta para dispersar a los manifestantes que intentaban derribar el vallado perimetral.

  • Heridos y Detenidos: Los servicios de emergencia reportan al menos una docena de heridos con impactos de bala de goma en el torso y el rostro, además de varios detenidos que fueron trasladados a dependencias policiales bajo cargos de «atentado y resistencia a la autoridad».

Dos realidades paralelas

El contraste es brutal. Mientras las cámaras del Senado muestran a legisladores discutiendo tecnicismos sobre el «costo laboral», las transmisiones en vivo desde el exterior muestran corridas, incendios de contenedores de basura y una densa nube de gas lacrimógeno que alcanza incluso las puertas del Congreso.

La sesión continúa en medio de pedidos de «cuarto intermedio» por parte de legisladores que denuncian que «no se puede legislar mientras se reprime al pueblo afuera». El oficialismo, por su parte, se mantiene firme en su intención de votar la ley antes de la medianoche.

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