
Se trata de una persona sordomuda y analfabeta de unos 35 años, conocida y querida por vecinos de El Manzanar. No se sabe su nombre, su procedencia o familiares.
Lo conocen desde hace años como “Raúl”, tal como fue bautizado por los mismos vecinos quienes lo ayudan con ropa y alimentos. Vive de algunas changas en Transradio o El Manzanar, 9 de Abril, y habita un lugar prestado ocupado también por otras familias, pero poco y nada se sabe de él.
A estas dificultades se le suma una situación -que sin lugar a dudas también se da en otras zonas-, como el hecho de verse impedido de recibir las vacunas contra el coronavirus al no contar con ningún tipo de documentación.
“El muchacho es sordomudo y en el barrio comenzaron a llamarlo ‘Raúl’ no porque sea su nombre real, sino que surgió de casualidad. Es analfabeto, no tiene ningún papel pero pese a eso creemos que debería tener derecho a acceder a una vacuna”, contaron vecinos a Data Conurbano.
Ya desde hace tiempo existe la iniciativa de buscar la verdadera identidad de Raúl, pero advierten impedimentos para concretar los trámites necesarios, como la búsqueda de su filiación a través del patrón de la huella dactilar que debería ser tomado en alguna dependencia policial, al toparse con el “poco interés por parte de las autoridades”.
Si bien hubo indicios en que desde la Secretaría de Desarrollo Social de la municipalidad de Esteban Echeverría interfieran para facilitar la tramitación del documento que acredite la identidad, “las intenciones solo quedan en la puerta”, por lo que es necesario “mover el avispero”.
Sucede que los anuncios efectuados por el gobierno bonaerense de ampliar la convocatoria para acelerar el proceso de vacunación contra el Covid-19 hacen necesario que “Raúl” acredite su identidad para acceder a la aplicación y cuidar también no solo su salud sino preservar la de los demás.
A este derecho legítimo se le suman el de muchos otros que seguramente atraviesan por un inconveniente similar.
































