
En la década de 1930 las calles afirmadas todavía no eran corrientes en una localidad que, de todos modos, ya mostraba crecimiento. Por: Federico Gastón Guerra*
«No hablemos de pavimento», destacaba un artículo del diario LA UNIÓN de Lomas de Zamora del domingo 5 de febrero de 1933 que halló el historiador e investigador Fernando Esteban.
La nota extensa lleva por título y bajada: «VILLA TURDERA ESTÁ LLAMADA A GRANDES PROGRESOS – Visitamos ayer toda la zona y conversamos con vecinos para conocer las necesidades inmediatas. Se intensifica la edificación». Lo curioso es que en el mismo recorte periodístico se destaca que un vecino aseguró que «allí todavía no ha llegado el momento de hablar de pavimentaciones».
Por aquellos tiempos muchas trazas tenían un cierto mejorado que se llamaba “macadam”. El ingeniero en construcciones y agrimensor Carlos Alberto Guerra, quien habita en la zona y cuyos abuelos fueron pioneros en Turdera detalla que se lo conoce popularmente de la referida manera, por el apellido de quien creó esta técnica en los EE.UU. hacia 1820, John Loudon McAdam.
“Este mejorado para los caminos es una mezcla de piedra de cantera triturada que se compacta y en cuyos huecos se rellenan con un preparado más fino de arena. Era muy común en los pueblos bonaerenses esta técnica, ya que cuando iba a la casa de mi familia en Luján, se nombraba a algunos barrios como ‘El Macadán’”, explicó Guerra.
En aquellas décadas los vehículos eran, claro está, mucho menos en nuestra ciudad. El colectivo local era El Expreso Turdera, y hacía menos de una década (teniendo en cuenta el artículo citado de 1933) que había dejado de pasar el tranvía a caballo que iba de Turdera a la estación ferroviaria de Temperley.
Álamos
«La avenida Yrigoyen había sido empedrada solo en el centro de su calzada entre Pereyra Lucena y Loria; disponiéndose en 1897 el levantamiento de ese empedrado para construir en su lugar boulevares en los que se plantaron una doble fila de ‘álamos carolina’ cada cinco metros; siendo cubiertas las calzadas, ahora laterales, con conchilla. Los adoquines retirados se utilizaron para construir pasos de piedra en las esquinas de calles de tierra», contó el historiador Norberto Candaosa quien fue miembro del Instituto Histórico Municipal de Lomas de Zamora.
Esa avenida se pavimentó desde la avenida Mitre de Avellaneda hasta la Avenida Antártida Argentina de Turdera por el gobierno provincial en 1911.
Por eso en aquella nota periodística se afirma que «no faltan vecinos que claman por ellos pero en general, no se pueden afrontar obras de esa naturaleza pues con ellas se afectarían intereses respetables». Es que eran pocos habitantes por cuadra y el frentista debería acarrear con el pago de la obra.
Aquellas calles luego fueron teniendo sus propios progresos con matices diferentes pero con el orgullo de tener una historia propia, autóctona y bien turderense.
*el autor es periodista, escritor, investigador e historiador
Turdera La ciudad que mi abuela eligió para vivir allá en los 50, y que aún vivo, amo a mi Turdera querida.