Incertidumbre en el transporte: entre el recorte de frecuencias y la amenaza de un paro total de la UTA

El AMBA atraviesa horas críticas para el transporte público. A la reducción del 40% en las frecuencias que las cámaras empresarias vienen aplicando desde principios de semana, se suma ahora la advertencia de la Unión Tranviarios Automotor (UTA): si para la medianoche de este miércoles no se acredita la totalidad de los sueldos de marzo, habrá una retención de tareas masiva a partir de las 00:00 del jueves 9 de abril.

El conflicto tiene múltiples aristas. Por un lado, las empresas de transporte nucleares en la AAETA y la CEAP sostienen que el sistema está «al borde del colapso». El reciente salto en el precio del gasoil, que tras la escalada de tensión internacional alcanzó los $2.200 por litro, pulverizó los costos operativos que ya venían golpeados por una deuda de subsidios nacionales que arrastra meses de atraso.

Como respuesta, muchas líneas que recorren el conurbano y la Ciudad de Buenos Aires ya operan con cronogramas de feriado, lo que genera esperas de más de 40 minutos y unidades desbordadas en las horas pico.

El reclamo salarial

Desde el gremio conducido por Roberto Fernández, la postura es firme: «Sin sueldo no hay servicio». El cuarto día hábil vence hoy y los depósitos, según denuncian los delegados, han llegado de manera parcial o directamente son inexistentes en varias líneas provinciales.

La medida de fuerza no sería un paro general tradicional, sino una parálisis «empresa por empresa». Esto significa que solo circularán aquellas unidades cuyas patronales hayan cumplido con el pago de haberes, lo que vaticina un jueves caótico y fragmentado para los usuarios.

La conciliación

A medida que se acerca la medianoche, todas las miradas están puestas en el Ministerio de Trabajo. Ante la magnitud del conflicto y el impacto que tendría una parálisis total en el inicio de la jornada laboral, se espera que el Gobierno nacional intervenga de urgencia.

Sin embargo, hasta el momento no hay novedades oficiales sobre el dictado de una conciliación obligatoria. Si bien es la herramienta legal que podría frenar la medida de fuerza por 15 días y obligar a las partes a negociar con los colectivos circulando, la falta de una convocatoria formal mantiene en vilo a los millones de pasajeros que mañana deben viajar.

En Data Conurbano nos interesa tu opinión

Deje su comentario aquí
Ingrese su nombre