
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) ha declarado el estado de alerta y amenaza con una paralización inmediata del servicio de colectivos si las empresas de transporte avanzan con la intención de pagar los salarios de fin de mes y el aguinaldo de manera fragmentada o en cuotas.
El gremio, liderado por Roberto Fernández, ha sido categórico: «Empresa que no paga, para». La fecha límite para el pago completo y total de los haberes se estableció para el cuarto día hábil del próximo mes. Si llegada esa fecha, alguna compañía no acredita la totalidad del sueldo y el aguinaldo en una única vez, el servicio quedará interrumpido.
Líneas afectadas: la clave está en cada empresa
El eventual paro, o los ceses de actividades preventivos que ya se han registrado, afectan directamente a las empresas que tienen problemas en el pago de sueldos.
Aunque la amenaza de paro general afectaría a la mayoría de las líneas del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), La Plata, Berisso y Ensenada, los paros recientes se han focalizado en compañías específicas.
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En la última semana, varias líneas ya registraron interrupción del servicio debido al retraso o fragmentación de pagos.
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Las líneas que fueron afectadas recientemente y que pertenecen a la empresa General Tomás Guido S.A.C.I.F. son la 271, 373, 384 y 515. Estas líneas recorren municipios de la zona sur como Almirante Brown, Avellaneda, Quilmes y Lomas de Zamora.
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También se vio afectada la Línea 514 (operada por Expreso Arseno S.R.L.), que cubre trayectos en el sur del conurbano.
Nota Importante: Si la medida de fuerza se generaliza por incumplimiento total al cuarto día hábil, el paro afectaría a más de 300 líneas en el AMBA, abarcando una gran parte de los servicios urbanos y suburbanos de corta y media distancia.
El origen del conflicto
El enfrentamiento se produce en medio de las quejas de las cámaras empresariales de transporte (como AAETA), quienes sostienen que la falta de transferencia de subsidios por parte del Estado no les permite afrontar la totalidad de los costos operativos y, por ende, el pago completo de sueldos y aguinaldos.
La UTA, por su parte, rechaza la posibilidad de que los trabajadores sean rehenes de este conflicto y exige que se cumplan los convenios salariales, independientemente de la situación financiera de las empresas.




























