
Se trata de una iniciativa que apunta a recuperar “la alegría de las Pascuas” para los más chicos de la zona. “Son muchas las familias que dependen de las actividades del merendero y por eso queremos organizar una cadena de solidaridad para llegar a todos.”

Antonella Romero tiene 23, dos hijas y un sentimiento para con el barrio y su gente que la motivó a llevar adelante una obra sensible, noble y necesaria para esta parte de Fiorito: un merendero y comedor comunitario.
“Había una necesidad en el barrio. Una de mis hijas iba a un merendero que quedaba algo lejos y como ella, muchos chicos y familias iban. Me pareció algo justo empezar con algo para aportar a todos”, dijo Antonella a Data Conurbano.
Casi sin dudarlo y a fuerza de empeño, arrancó en su propia casa -Unamuno entre Bermejo e Islandia- lugar de atención para los chicos, terreno compartido, además, por el resto de su familia. Ella reconoció que tuvo que caminar mucho, lograr la colaboración necesaria para comenzar preparando la merienda para el piberío.

El lugar lo bautizó como «Anahí», aquel nombre de la «indiecita» que en las tardecitas de verano a la vera del Paraná deleitaba la gente de su tribu guaraní con sus canciones. La leyenda, trágica, tiene un final feliz, de renacer: la flor del ceibo.
Fueron 10, luego 20, 40, muchos más. Chocolatada, galletas, tortas fritas, pastelitos. Antonella puso su casa, su cocina, su esfuerzo y corazón a este proyecto que fue creciendo día a día al punto de sumar actividad de comedor, por lo que además de chicos, fueron llegando adultos con sus propias ollas para llevar puchero, polenta, fideos, arroz o lo que se haya preparado para esa oportunidad.
«La colaboración de los demás es crucial. Caminamos, gestionamos, pedimos. Todo vale para la ayuda. Conseguimos bolsones con los elementos necesarios para preparar comida nutritiva. Nos valemos tanto de la ayuda vecinal como de comerciantes», dijo Antonella.
El empujón recibido últimamente es importante, ya que recientemente «Anahí» obtuvo reconocimiento oficial, aunque a veces igualmente conseguir una mano es complicado, ya que es mucho lo que se está pidiendo en todo el conurbano.
Pascuas
El año pasado en la misma sede del comedor, Antonella fue parte de una «Pascua solidaria», con la participación de los chicos de «La Mara Santos» con su líder, Brian, como principal activista, cuando repartieron huevitos de chocolate que se multiplicaron en sonrisas.

«La alegría de los más chicos es algo necesario para todos. Más allá de la asistencia alimentaria, una alegría es lo mejor que podemos hacer. Por eso para estas pascuas, buscamos donaciones de lo que se pueda, ya sea elementos de panadería para la elaboración de roscas, como de chocolate», contó, y dijo que su sueño «es ir por distintos puntos del barrio para llegar a quienes no pueden acercarse hasta ‘Anahí'».
Es en este sentido que, en el marco de esta campaña solidaria, se solicita cualquier tipo de ayuda. Para contactarse, whastapp 1123644472 ó al teléfono 1159900457.






























