
El primer round de las paritarias 2026 terminó sin apretón de manos. En una reunión cargada de expectativas, el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) rechazó esta tarde de manera «rotunda e inmediata» la propuesta salarial presentada por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, dejando las negociaciones en un clima de incertidumbre total.
Pasado el mediodía de este martes, los representantes de SUTEBA, FEB, SADOP, AMET y UDOCBA se sentaron con funcionarios del gabinete de Axel Kicillof. El Gobierno llegó a la mesa con una propuesta de incremento del 1,5% para el mes de enero.
La respuesta de los gremios fue un «no» unánime. Para los sindicatos, la cifra es considerada insuficiente y «desconectada de la realidad», especialmente teniendo en cuenta que los salarios docentes se encuentran congelados desde octubre de 2025.
El reclamo por el «hueco» de 2025
El eje del conflicto no es solo el porcentaje de enero, sino lo que los docentes llaman la «deuda pendiente». Los gremios exigen una recomposición retroactiva por los meses de noviembre y diciembre de 2025, un período donde la inflación continuó su curso pero los sueldos quedaron estancados.
«No podemos discutir 2026 sin cerrar la pérdida del año pasado. Un 1,5% no llega ni a cubrir los aumentos básicos de servicios y transporte», dejaron trascender desde las bases sindicales al salir de la sede ministerial.
Salarios actuales vs. Inflación
Sin el aumento, un maestro de grado inicial en la provincia continúa percibiendo un salario neto cercano a los $713.000, mientras que un profesor con 20 módulos ronda los $927.000. Con estas cifras, el poder adquisitivo del sector se encuentra en uno de los puntos más bajos de los últimos meses.
¿Qué sigue ahora?
La paritaria pasó a un cuarto intermedio, lo que significa que el canal de diálogo no se rompió, pero la pelota quedó del lado del Ejecutivo provincial. El Gobierno deberá evaluar si mejora el porcentaje o si ofrece una suma fija que logre destrabar el conflicto.
Mañana será un día clave, ya que es el turno de los trabajadores estatales de la Ley 10.430. Si el rechazo se repite en ese sector, la presión sobre la gestión de Kicillof aumentará, poniendo en una zona de riesgo el calendario escolar que debe iniciar en pocas semanas.






























