Crisis en «Estación Buenos Aires»: Entre el apuntalamiento de estructuras y la urgencia de los vecinos

El complejo de viviendas en Parque Patricios se ha convertido en el epicentro de una tensa espera. Tras el derrumbe que sacudió al barrio, la Fiscalía N° 31, bajo la dirección de María Selvatici, ha trazado una hoja de ruta que intenta equilibrar dos necesidades urgentes: la seguridad técnica y el reclamo desesperado de las familias por recuperar su normalidad.

La Justicia ha sido clara: la prioridad actual es el «resguardo integral». Para ello, se han autorizado tareas críticas que cambiarán la fisonomía del complejo en los próximos días:

  • Apuntalamiento y demolición: Se aprobó el plan de trabajo de la constructora para estabilizar las estructuras comprometidas.

  • Retiro de escombros: Una tarea vital no solo para la limpieza, sino para el avance de las pericias que determinarán si hubo fallas estructurales o negligencias penales.

  • Preservación de prueba: La fiscalía mantiene una «batería de medidas» para esclarecer por qué colapsó un edificio de construcción relativamente reciente.

El factor humano: Un operativo de «pertenencias esenciales»

Luego de los incidentes registrados cuando vecinos intentaron ingresar por la fuerza, se ha establecido un protocolo de acceso estrictamente regulado. No será un regreso al hogar, sino una incursión de emergencia:

  1. Ingreso limitado: Solo podrá entrar una persona por unidad habitacional.

  2. Acreditación: Es obligatorio demostrar la residencia y contar con el acompañamiento de Bomberos y equipos de emergencia.

  3. Consentimiento escrito: Los profesionales a cargo de las obras deben avalar que el ingreso no representa un riesgo de vida ni entorpece las labores de rescate.

«La intención es minimizar riesgos en un escenario que aún es volátil», indicaron fuentes judiciales.

El alivio económico en medio del caos

Mientras las grúas de la Guardia de Auxilio comenzaron el retiro de vehículos del estacionamiento afectado, el frente administrativo busca dar aire a los damnificados. El Gobierno porteño ya gestionó el stop debit de las cuotas de los créditos con el Banco Hipotecario y el Banco Ciudad.

Sin embargo, queda un frente abierto: las expensas. Aunque el pedido ya fue elevado al administrador del complejo, los vecinos aún aguardan una confirmación oficial que los exima de pagar por servicios y espacios que hoy, literalmente, están en ruinas.

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