
El recorte en materia educativa impacta fuertemente en las universidades y algunas ponen en duda el comienzo del segundo cuatrimestre. El hombre de FATUM habló de «movilizar para defender el sistema universitario como un derecho y no como un servicio». Además, consideró que el gobierno nacional busca «desactivar» la marcha.
«Hay una intención de desactivar una protesta que legítima y real sustentada en hechos son concretos, que es el recorte en educación. Lo propuesto por el gobierno supone un 8% que está lejos de la situación y para el mes de marzo nos ofrecieron un 9% y lo informan como si fuese un acuerdo para evitar la marcha (del próximo martes 23) que va a ser multitudinaria y creemos que habrá cerca de 200.000 personas», señaló José «Pocholo» Arteaga, referente de la Federación Argentina de Trabajadores de Universidades Nacionales (FATUN) Regional Sur y miembro de la CGT Regional Lomas de Zamora.
«Movilizamos para defender el sistema universitario como un derecho y no como un servicio», destacó Arteaga en diálogo con el programa radial Sin Retorno (lunes a viernes de 10 a 13 por GPS El Camino FM 90 .7) y subrayó que las universidades están funcionando «con el presupuesto del año 2023», situación que impacta en la compa de insumos para los alumnos indispensables para las prácticas.
Siguiendo esta línea, en coincidencia con los rectores universitarios de la UNaB y UNLa, Pablo Domenichini y Daniel Bozzani (ver Pablo Domenichini: “Vemos complicado mantener la Universidad abierta” y El rector de la UNLA advirtió sobre el posible cierre de la Universidad), el dirigente de FATUN aseguró que «está difícil la continuidad» y que «hoy se trabaja preventivamente» para evitar exceso de gasto eléctrico y que «se van achicando y se han cortado las horas extras», siendo que a nivel factura de luz solo para la Universidad Nacional de Lomas de Zamora «hay que pagar 7 millones de pesos».


































