“Echarle la culpa al calendario de feriados es una falla de estrategia interna de la Pyme”

El calendario de feriados en Argentina suele ser motivo de celebración para el sector turístico, pero para el motor productivo de las pequeñas y medianas empresas, el escenario es sensiblemente más complejo. En una entrevista profunda con nuestro medio, Darío Loforte, Master en Administración de Empresas y consultor empresarial, desglosó el «efecto dominó» que generan los fines de semana largos y advirtió que la clave de la supervivencia no está en el calendario externo, sino en la estrategia de gestión interna.

Ante la consulta de Data Productiva, Loforte comienza marcando una línea clara entre los sectores. Si bien el turismo, la gastronomía y el transporte son los ganadores indiscutidos, el impacto negativo se siente con fuerza en quienes no integran esa cadena de valor.

«El que se ve afectado es el comercio de proximidad o el negocio chico que no está en zona turística. Un café, un maxikiosco o una tienda de ropa que no vendió el fin de semana largo, no lo va a recuperar el lunes. El café no se vende dos veces; esa venta no se postdata, se pierde definitivamente».

En contraste, destaca que las Pymes industriales han aprendido a mitigar el golpe: «Una Pyme industrial aumenta sus niveles de producción antes, se pone de acuerdo con sus clientes y prevé la entrega de mercadería dentro de su planificación».

El mito de la pérdida: Facturación vs. Rentabilidad

Uno de los aportes más técnicos de Loforte para el empresario es cómo calcular el daño económico de un día sin actividad. Según el experto, muchos dueños de negocios confunden «dejar de facturar» con «perder dinero de bolsillo».

«No se pierde el 100% de lo que se factura ese día. Se pierde la rentabilidad neta. Si facturás un millón de pesos, el producto o el insumo lo seguís teniendo en stock; no lo perdiste. Lo que perdiste es el 20% de ganancia (suponiendo ese margen) sobre esa venta», detalla.

Sin embargo, advierte que el problema más grave es la asfixia financiera: «El costo real es el de no haber tenido la caja de esos días. Al lunes siguiente hay que hacer frente a alquileres, sueldos e impuestos, y el efectivo que no entró el fin de semana obliga a negociar con proveedores o a absorber un costo financiero adicional para cubrir esos baches. Es una situación asimilable a lo que sucede con un paro».

El «Efecto Arranque»: La inercia que castiga a la industria

Para el consultor, el costo más alto de una Pyme industrial no es la parada, sino la puesta en marcha. Loforte compara este proceso con la inercia de una maquinaria pesada que no alcanza su plenitud de forma instantánea.

  • Puesta a punto técnica: «No es levantar una térmica y que todo funcione al 100%. El arranque es lento, requiere ajustes, calibraciones y controles. Una línea puede demorar un cuarto o medio día en estar operativa, y ese tiempo es un costo altísimo».

  • Productividad humana: El factor humano no es ajeno a este fenómeno. «Al recurso humano le cuesta casi lo mismo ponerse en marcha que a una línea de producción. Después de cuatro días de descanso, el lunes no es un día súper productivo. La cabeza suele estar en el ‘estrés de los pendientes’ acumulados o todavía en el descanso previo».

Tecnología y el cambio en los hábitos de consumo

En su análisis, Loforte vincula la resiliencia de la Pyme con su capacidad de modernización. Destaca que la automatización no solo ayuda a un arranque más rápido, sino que el e-commerce funciona como un «negocio abierto 24/7» que mitiga los cierres físicos.

«Hoy el consumidor es digital por una cuestión etaria. Los millennials de 25 o 30 años ya no necesitan verle la cara al vendedor. Si no desarrollás canales digitales, estás perdiendo oportunidades y, fundamentalmente, estás hipotecando el futuro de tu negocio. El consumidor cambió y hay que anticiparse a eso», sentencia el consultor.

La Planificación Financiera como herramienta de supervivencia

En el actual modelo económico, donde la inflación ya no funciona como un «colchón» que licúa errores de gestión, la planificación estratégica se vuelve vital.

«Las finanzas se han vuelto un proceso central, tan importante como producir o vender. Antes teníamos un ‘pulmoncito’ en los precios por la inflación que nos permitía jugar con algunas variables; hoy eso no está presente», analiza Loforte. Su recomendación es tajante: la Pyme debe blindar su flujo de caja con anticipación, sabiendo que los feriados están calendarizados desde el año anterior.

 De la queja a la gestión

Finalmente, Darío Loforte hace un llamado a la responsabilidad empresarial: «Culpar al gobierno por los feriados es como echarle la culpa al clima. El calendario es una variable que conocemos meses antes. Si un feriado te sorprende, es que estás fallando en la planificación. Debemos hacer un análisis de contexto real, gestionar lo que podemos gestionar puertas adentro y trabajar en la sostenibilidad. Es la única forma no solo de sobrevivir, sino de crecer y seguir funcionando».

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